Guia Viajes Virtual Venezuela
Estado Sucre

Guía de Viajes del Estado Sucre

Turismo en el Estado Sucre, Atracivos Turísticos del Estado Sucre, División Político Territorial del Estado Sucre

Buscar Hoteles en Venezuela

Buscar Hoteles en el Estado Sucre
Buscamos y Comparamos las Mejores Ofertas de Hoteles en todas las Mejores Páginas Webs de Viajes para ayudarte a encontrar tu Hotel Ideal en el Estado Sucre
Mejor Precio Garantizado.

 

 

guíaviajesvirtual.com - Venezuela - Turismo Arqueológico del Estado Sucre - Sitios Arqueológicos

Turismo Arqueológico del Estado Sucre
Sitios Arqueológicos

Museo de Arqueología e Historia, Cumaná: Ubicado en la Calle Sucre, nº 25. Esta institución funciona en una antigua vivienda cuyos orígenes se remontan al siglo XIX. Fue fundado el 4 de junio de 1981, por el antropólogo Luis Adonis Romero, con la finalidad de que existiera un centro de investigaciones arqueológicas. Es importante ya que muestra a los turistas y habitantes la zona los hallazgos arqueológicos encontrados en la región oriental. La colección está conformada por cerámica colonial de los siglos XVIII, XIX y XX, piedras de origen prehispánico, evidencia de los primeros grupos de tradición agrícola de la región y cerámica del periodo republicano. También, conchas marinas, fósiles de mamíferos y piezas etnográficas indígenas.

 

 

Sitio arqueológico de Cangrejal: Ubicado en la Calle principal. Sitio sobre el que se han hallado fragmentos cerámicos y líticos correspondientes a la época prehispánica; testimonio de las formas de vida de los antiguos ocupantes indígenas de la región.

Sitio arqueológico de Queremene: Ubicado en la Calle Bolívar, al sureste de la ciudad de Carúpano, en la carretera a San José. Es un sitio con una extensión aproximada de 80 m2, sobre el que se hallaron fragmentos cerámicos, conchas y huesos de mamíferos, lo cual parece ser testimonio de una ocupación indígena del área durante la época prehispánica.

Sitio arqueológico Querepare: Ubicado entre las poblaciones de Cangua y San Juan de las Galdonas, aproximadamente a 30 km hacia el este de Río Caribe. Donde miembros de la comunidad han reportado la presencia de material arqueológica compuesto por cerámica, restos óseos, hachas líticas pulidas del período prehispánico y un gran número de materiales de origen europeo como por ejemplo fragmentos cerámicos de piezas de pipas del siglo XVIII, vidrio soplado, botellas y fragmentos de vajillas entre otros. Los materiales arqueológicos son muy abundantes y se encuentran aflorados en superficie o a poca profundidad bajo el suelo. Principalmente abunda el ajuar cerámico prehispánico de vasijas de varias formas con presencia de decoración tanto incisa como modelada y decoración pintada que por sus características son muy similares a otros sitios de la costa del estado Sucre. Es probable que los pobladores prehispánicos que habitaron en el área de Querepare tuviesen un patrón alimenticio mixto compuesto por la caza y recolección marina y terrestre y el cultivo de ciertas plantas.

Sitio arqueológico Puerto Santo: Yacimiento ubicado en el centro del poblado de Puerto Santo, el cual se caracteriza por ser un conchero con abundante material cerámico. El sitio fue reportado en la década de los ochenta por los vecinos del sector y posteriormente en la misma década por la doctora Iraida Vargas. El ajuar cerámico de este sitio presenta vasijas de nave, cilíndricas y boles anchos en forma de campana. Todas estas piezas presentan bases sobre las que se apoyan. En la ornamentación de las piezas predomina la decoración plástica incisa zonificada y modelada, así como apéndices que se asemejan a animales con rasgos humanos. En las piezas que presentan decoración pintada resaltan los motivos blancos sobre rojo, blancos y rojos sobre fondo natural o rojo en bandas. Por sus características, la cerámica de Puerto Santo presenta tanto rasgos propios de la costa oriental como similitudes con la cerámica del Orinoco. Asociados a estos concheros se observan fogones con presencia de restos óseos de animales, topias, pisos de viviendas, adornos corporales hechos de concha y artefactos o utensilios elaborados con conchas que se emplearon para realizar diversos trabajos.

Sitio arqueológico San Juan de Unare: El sitio se ubica sobre una montaña baja en la costa norte de la península de Paria, limitando al norte con el mar Caribe, al sur con el cerro Cumbre de Las Flores, al este con el cerro Guatapanare y al oeste con la comunidad Cumbre de Caballo. Los primeros investigadores en realizar estudios en las cercanías de San Juan de Unare fueron los norteamericanos Osgood y Howard en el año 1940, quienes recuperaron material arqueológico de la localidad de Güiria; posteriormente la zona fue investigada por los arqueólogos Cruxent y Rouse. Las investigaciones realizadas en décadas posteriores indican que fue un sitio de ocupación indígena prehispánica, cuyos grupos mantuvieron un patrón alimenticio mixto basado en la caza, pesca y recolección marina y terrestre, y el cultivo de granos y tubérculos. Entre las evidencias arqueológicas localizadas destaca abundante material cerámico, hachas líticas, piedras de moler, martillos de piedra, cuentas de collar de conchas, restos botánicos, restos de moluscos, aves, peces y mamíferos, así como restos óseos humanos. En su producción cerámica, fina y de superficies alisadas, predomina la decoración de modelado e incisiones con apéndices de cabezas antropomorfas —cabezas que simulan las humanas y zoomorfas que simulan cabezas animales. En la decoración pintada dominan los colores rojos, naranjas, blancos y negros, los cuales forman diseños de figuras geométricas. Las formas de estas vasijas son muy variadas comprendiendo platos hondos y llanos, boles abultados, naviformes con forma de nave y botellas, entre otros. También fueron recuperados en la zona topias de cerámica, volantes de huso y hachas líticas. Destaca además en San Juan de Unare cementerios prehispánicos ubicados en las calles El Cementerio con Bolívar, calle El Colegio y calle El Dispensario respectivamente. Los tres cementerios presentan las mismas características en cuanto a la forma de enterramientos, en algunos casos completos y en otros casos parciales, y por su alfarería prehispánica: boles, platos y vasijas en forma de naves de varios tamaños con decoración modelada e incisa con combinación de líneas rectas y curvas, o condecoración pintada de blanco y rojo, rojo sobre blanco o blanco sobre rojo, con motivos geométricos y lineales. Gran parte del material arqueológico de San Juan de Unare proviene de residencias familiares privadas y se encuentra actualmente exhibido en el Museo Histórico Ambiental de Río Caribe. En el cementerio propiedad de la familia Bravo se encuentra un caso muy interesante: dos ocupaciones claramente distinguibles, una primera ocupación prehispánica y una segunda ocupación colonial o republicana. Esta última se encuentra evidenciada por la presencia de múltiples enterramientos humanos que presentan delgadas capas de cal que recubren los esqueletos y se encuentran a relativamente poca profundidad de 20 cm a 1,8 m. Directamente debajo de los enterramientos coloniales, a unos 20 cm más, se encuentra una deposición de conchas y por debajo de ésta se localizaron los enterramientos prehispánicos sin presencia alguna de cerámica, lo cual sugiere una ocupación muy antigua.

Sitios arqueológicos de La Iglesia de San Francisco y Uquire: Estos son sitios arqueológicos que evidencian una primera ocupación prehispánica y una ocupación hispánica posterior, lo que se infiere de la presencia de fragmentos cerámicos indígenas que presentan similitudes con otros sitios de la costa sucrense y ciertos rasgos estilísticos provenientes del Orinoco. En estos sitios hay concheros y artefactos líticos que evidencian que esta temprana ocupación subsistía gracias al cultivo de plantas, recolección, caza y pesca. La ocupación colonial destaca por una capa cultural superior con abundancia de fragmentos de mayólica, vidrio, artefactos y piezas de hierro del siglo XVI y XVII, así como restos culturales del siglo XVIII y XIX. Otros sitios en las vecindades que presentan las mismas características que los tres sitios anteriormente mencionados de varias ocupaciones humanas de diferentes periodos, es el sitio Mejillones, el sitio La Pava y el sitio La Pavita, los cuales presentan tanto un ajuar cerámico prehispánico como loza y otros materiales europeos que datan desde el siglo XVI.

Sitio arqueológico El Morro de Puerto Santo: Ubicado en las inmediaciones del poblado de Puerto Santo. Cruxent y Rouse fueron los primeros investigadores en estudiar este sitio, posteriormente fue visitado en el marco de proyectos científicos para varios proyectos por diversos arqueólogos. Se estima que este conchero pertenece al período prehispánico que comprende el 1250 d.C al 1650 d.C aproximadamente. Se caracteriza por ser un conchero monticular en la base de la colina, compuesto por una gran abundancia de material cerámico y por algunas piezas líticas como piedras de moler y piedras para afilar hachas. Se observa un predominio de boles con forma de vasijas, decoradas con modelados o incisiones curvas, horizontales o ambas. En las piezas que presentan decoración pintada predominan los colores blancos sobre los rojos y en menor proporción la combinación blanco y rojo. Ubicado de oeste a este en el islote del morro, este sitio arqueológico presenta distintos sectores, conformados a su vez por distintos montículos. En esta zona se encuentra un yacimiento arqueológico con diferentes ocupaciones, tanto históricas como culturales, probablemente en tres períodos, uno pre-cerámico y dos cerámicos. El pre-cerámico conformado por restos de conchas y artefactos líticos, el primer cerámico conformado por los grupos portadores de la cerámica saladoide costera y el segundo por grupos portadores de la cerámica tardía denominada guayatitoide. Entre las formas de vasijas se encuentran las de bordes salientes con aplicaciones sobre las panzas, desengrasadas con cuarzo y piedras finas, conchas y chamota vegetal.

Sitio arqueológico Los Chorros: Es un sitio arqueológico en el cual se ha encontrado una variedad de especies de crustáceos, moluscos y caracoles y artefactos líticos como pilotes y piedras para la molienda. Es probable que por su ubicación y por su cercanía a los yacimientos cerámicos de Don Pedro y de Uquire sea un sitio prehispánico de ocupación temprana.

Sitios arqueológicos de Río Caribe: Ubicado en la población de Río Caribe y sus inmediaciones, custodiado poe el Ateneo Río Caribe, el Ateneo de Carúpano y el Museo Histórico Ambiental de Río Caribe. Entre los numerosos sitios arqueológicos privados que componen el área de Río Caribe se encuentran los sitios Cocolí, casa Simón Verde, casa Franceschi, calle Anzoátegui, hotel Mar Caribe y playa Medina, todos ellos reportados por miembros de la comunidad y por numerosos investigadores. El sitio Cocolí, ubicado en la calle Los Millonarios del sector Cocolí, es propiedad de la familia Villalba Romero. Se caracteriza por ser un conchero y yacimiento cerámico, con presencia de restos óseos humanos y zoológicos. Se cree que data del 600 a.C hasta el 1700 d.C Desafortunadamente, por ubicarse el sitio próximo en el cauce de una quebrada, éste se ha deteriorado y generado su destrucción. Sin embargo muchas de las piezas rescatadas se encuentran actualmente en el Ateneo de Río Caribe. Los sitios casa Simón Verde ubicado en la avenida Bermúdez, nº 15, propiedad del doctor Simón Verde, y calle Anzoátegui avenida Rómulo Gallegos con calle Anzoátegui, nº 51, propiedad de la familia Marjal Lugo, se definen como sitios funerarios con presencia de abundantes restos óseos humanos que se encontraron fortuitamente al realizarse trabajos de ampliación de las viviendas de los propietarios mencionados. Las colecciones cerámicas que se recuperaron durante sus estudios fueron donadas al Museo Histórico de Carúpano y al Museo Ambiental de Río Caribe. Los sitios casa Franceschi ubicado en la calle Rivero nº 28, propiedad de la familia Franceschi, hotel Mar Caribe propiedad de este complejo hotelero y playa Medina ubicado en la carretera Río Caribe-San Juan de las Galdonas, administrado por Corpomedina, presentan abundancia de fragmentos de cerámicas prehispánicas: vasijas de bocas anchas y tazas verticales con asas irregulares de bases planas o cóncavas apoyadas sobre un pedestal. Presentan decoración pintada de motivos romboides de color rojo sobre natural y negro sobre natural. Ciertas piezas presentan decoración de granos de café, gusanillos o rostros que se aplican sobre las panzas de las vasijas. Asociado a la cerámica se encontraron piezas líticas como hachas, manos de moler, budares y algunos artefactos de concha. Según los análisis de los materiales recuperados estos yacimientos fueron sitios ocupados por grupos indígenas que habitaron en la región entre el 1000 d.C y el 1300 d.C Destaca el yacimiento de la casa Franceschi, pues no solo presenta cerámica prehispánica sino también fragmentos de loza y cerámica europea, piezas antiguas de hierro y fragmentos de pipa, indicando posiblemente una ocupación desde períodos prehispánicos prolongándose durante la Colonia hasta el período republicano. Recientemente, a partir de las obras de carácter civil que se estaban realizando frente al conocido hotel Mar Caribe, se consiguió una evidencia arqueológica conformada por los restos de un enterramiento humano, presentando un perfecto estado de los huesos, acompañado en su contexto de vasijas de barro de carácter utilitario, conchas marinas y piedras con características de la época prehispánica.

Sitios arqueológicos de Tacarigua, Tolete, Puerto Nuevo, Pargo y Don Pedro: Se caracterizan por ser yacimientos cerámicos que presentan estrechas similitudes entre sí, compartiendo principalmente las características alfareras y presencia de artefactos líticos y de conchas empleados para diversos oficios, principalmente la agricultura, como lo indica la presencia de piedras para la molienda. La cerámica de estos sitios presenta decoración incisa rectilínea, curvilínea y sus combinaciones, así como modelado de figuras que simulan rostros humanos. Las piezas que presentan decoración pintada están compuestas por figuras geométricas en colores rojos, blancos o negros. Gran parte de los yacimientos de estos sitios están desapareciendo debido en parte a las actividades turísticas, residenciales y agrícolas que se están desarrollando.

Sitios arqueológicos de Chacaracual, playa Pui-Pui y Chaguarama del Sotillo: Son tres yacimientos arqueológicos que se encuentran a poca distancia entre sí, los cuales fueron descubiertos por el licenciado Ricardo Mata durante la década de 1990. Destacan por la abundancia de material cerámico, artefactos líticos y de conchas marinas; en menor proporción se recuperaron algunas piezas cerámicas y artefactos hispánicos. Los fragmentos cerámicos prehispánicos presentan estrechas similitudes con otros sitios cerámicos de la costa del estado Sucre, pero con ciertas variantes locales: técnicas decorativas plásticas en las que predomina el modelado y la incisión a base de líneas rectas, curvas y su combinación creando diseños variados, así como el modelado y los motivos romboides en movimiento de color rojo y negro. Se infiere que estos sitios, dada la variedad de material arqueológico perteneciente a diversas épocas, presenten dos o más ocupaciones históricas diferentes.

Sitio arqueológico Tucuchire: Ubicado muy próximo al poblado de San Juan de las Galdonas, en una bahía frente a la playa, separado de esta porun talud y de unos 90 m2, se encuentra este yacimiento ubicado cronológicamente en aproximadamente unos 600 años d.C. En él se han encontrado piezas cerámicas como vasijas, platos hondos y llanos, boles globulares, ollas, botellas y budares donde la decoración pintada predomina sobre la plástica con superficies alisadas y colores del rojo al naranja, conchas, mandíbulas y restos óseos de animales, carbón, agujas de hueso e instrumentos utilizados para la caza como un hacha lítica. Todos estos descubrimientos y su cantidad dan a entender que se trataba de una aldea de alta densidad poblacional, asentada en costas cercanas a montañas, con una organización de trabajo por sexo y edad, con modo de vida igualitario y trabajo mixto (caza, pesca, recolección terrestre y marina y cultivo de raíces).

Yacimiento cerámico La Vuelta del Toro: Yacimiento cerámico asociado al complejo de Manicuare, ocupado por grupos recolectores y cazadores. Está ubicado en la costa al norte de Cumaná, donde abundan los restos de fauna malacológica y lítica. Se caracteriza por ser el sitio preferido de los pobladores y visitantes, porque cerca del conchero se encuentra aguas cristalinas que los bañistas prefieren por su belleza y calidez.

Yacimiento del cerro El Indismo: Ubicado entre los poblados de Manicuare y Punta Arenas, frente a Cumaná, en el cerro El Indismo a 2 km al sur-este de la población. El yacimiento es de difícil acceso y las grietas que se ven forman por efecto de las lluvias y bosques. La vegetación es xerófila. Se encontraron conchas y fragmentos cerámicos de pequeños tamaños que al reconstruirse eran vasijas, ollas y platos. Según el antropólogo Luis Romero se hallaron instrumentos líticos elaborados en cuarzo lechoso, arenisca y arcilla consolidada, provenientes de grupos agroalfareros tardíos del occidente del país. Los ceramistas aprecian y conservan el lugar porque allí extraen, con picos y bolsas, materia prima. Luego elaboran diversas piezas, las cuales exhiben en exposiciones a los visitantes, siendo éste el sustento de las familias de la localidad.

Sitio arqueológico Irapa: En este sitio se evidencian, al menos, tres ocupaciones, es decir, tres períodos históricos distintos durante los cuales fue poblado. Uno de ellos fue el prehispánico, lo cual ha llevado a considerar el sitio como funerario debido a la presencia de enterramientos secundarios en grandes vasijas. Asimismo, se hallaron otras formas de vasijas con diferentes rasgos decorativos. Otras ocupaciones son la colonial y la republicana, sugeridas por la recuperación de monedas e instrumentos de procedencia europea. Muchos de los restos se encuentran en el Museo Arqueológico Irapari, el cual presenta una variada colección arqueológica en la que destacan ocho vasijas de arcilla de la cultura saladoide y barrocoide del año 290 d.C., utilizadas en ritos funerarios y ceremonias religiosas como ofrendas a los dioses; envases de uso doméstico, decorados con incisos y otros con pintura en blanco, rojo, negro y marrón; fragmentos de vasijas vertederos que fueron halladas en yacimientos cerca de la Iglesia San José de Irapa y otras en Río Chiquito Abajo, decorados con figuras zoomorfas, biomorfas y antropomorfas; pulidoras de flechas de arcilla; puntas de lanza de piedra; flechas y arcos decorativos pertenecientes a la etnia de los yupas y otros de los pemones; cestas elaboradas por los warao del Delta del Orinoco, tejidas con fibras de moriche. Asimismo, hay una colección de alfarería nativa, elaborada en arcilla por el instructor indígena Pedro Villegas. Para la comunidad estos objetos tienen un incalculable valor histórico y cultural, pues representan un vestigio material de la existencia de los antepasados indígenas en Irapa antes de la llegada de los españoles. Además permite dar a conocer a los turistas y lugareños parte del patrimonio cultural de la población. La estructura que alberga al Museo Arqueológico Irapari fue erigida en los años noventa del siglo XX. Es una construcción moderna de forma rectangular de sencillas líneas arquitectónicas. Institución fundada en la década de los noventa por Alejandro Rodríguez, Rafael Ordáz, Jesús Rondón, Omaira Gutiérrez, Freddy García y Pedro Villegas. Fue creada con el objetivo de valorar y reafirmar la importancia del estudio arqueológico y antropológico en el delineamiento de la historia de Venezuela para la comprensión real de nuestro pasado y presente. Simultáneamente, conserva y resguarda el patrimonio arqueológico local y lo proyecta con el fin de concientizar al ciudadano.

Sitio arqueológico Jamaica y Río Grande: Ubicado en los alrededores del poblado de Jamaica y Río Grande al sur de la Península de Paria, allí se hallaron una serie de de fragmentos cerámicos cuyas características estilistas presentan similitudes con la tradición barrancoide y saladoide, así mismo se localizaron algunos fragmentos cerámicos hispanos como mayólicas. Mientras que en el yacimiento Río Grande localizaron abundantes fragmentos cerámicos, vasijas completas, fauna malacológica y un hacha lítica.

Sitio arqueológico El Balcón y Vaicojé: Ubicado en el centro del pueblo de Macuro. En el sitio El Balcón se halló restos líticos como pilones y manos de moler. Otro sitio arqueológico es Vaicojé en el cual se hallaron abundantes fragmentos cerámicos. En el yacimiento El Palmar se localizó abundantes fragmentos cerámicos, también se hallaron pilones líticos y metates. Ambos sitios arqueológicos presentaron una serie de semejanzas estilísticas con la tradición barrancoide.

 

 

Custom Search