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Estado Portuguesa
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Guía Viajes Virtual Venezuela - Personajes Ilustres del Estado Portuguesa

Personajes Ilustres del Estado Portuguesa

José Antonio Páez

Guia Viajes VirtualVenezuela - José Antonio PaezJosé Antonio Páez Herrera Nació en Curpa, estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790, murió en Nueva York, Estados Unidos, el 6 de mayo de 1873. Fue un militar y político venezolano, presidente de la República en tres ocasiones (1830-1835; 1839-1843; 1861-1863). Fue uno de los más destacados próceres de la emancipación de Venezuela y se le considera entre los principales representantes del caudillismo americano. Fue protagonista del nacimiento de la república y colaboró en la creación de los símbolos patrios, de la iconografía procera y territorial de Venezuela y de Colombia. Fue uno de los ideólogos de la consolidación del Estado de Venezuela. Fue tío del pintor venezolano Carmelo Fernández Páez. Páez nació de una familia muy humilde y numerosa de origen canario en una casa muy modesta al costado del río, en Curpa de Acarigua, hoy estado Portuguesa, que para entonces era Provincia del Estado Barinas. Fue bautizado en la iglesia del mismo pueblo. Fue el penúltimo de los hijos y el solo sobreviviente de ocho hermanos nacidos de la pareja formada por Juan Victorio Páez y Maria Violante Herrera. Su padre era un empleado de bajo nivel del gobierno colonial en el ramo del tabaco, quien compartía poco tiempo con la familia. José Antonio cursó sus estudios primarios en la pequeña escuela privada de Gregoria Díaz.

En 1807 cuando regresaba de un viaje de negocios desde Cabudare estado Lara, fue asaltado por cuatro bandoleros en el bosque de Mayurupí, cerca de la población de Yaritagua, estado Yaracuy. Armado con unas viejas pistolas y su sable, dio muerte a uno de ellos y puso en fuga a los demás. Ante el peligro de una posible venganza por parte de los asaltantes y la amenaza de la justicia, Páez huyó hacia los llanos de Apure donde consiguió empleo como peón en el hato La Calzada, propiedad de Manuel Antonio Pulido, que abarcaba la jurisdicción de tres distritos: Pedraza, Barinas y Obispos del Estado Zamora ocupando unas 99.000 Has.

Su padre falleció cuando José Antonio tenía 20 años pero ya en ese entonces estaba casado con Dominga Ortiz, hija de don Francisco de Paula Ortiz y de doña Micaela Orsúa. El matrimonio fue consagrado por el cura Pedro José Leal encargado de la jurisdicción el 1 de julio de 1809. Páez se dedicó al comercio de ganado, como dueño de un hato en Canaguá, donde trabajaba junto a su cuñado Bernardo Fernández. En el hato aprendió las faenas de un llanero y se convirtió en un experto jinete, diestro con el lazo y la lanza, y desarrolló un físico formidable.

A finales de 1810 se unió como soldado a un escuadrón de caballería dirigido por su antiguo patrón, el coronel Manuel Antonio Pulido. Este había sido formado para luchar contra el gobierno republicano creado tras los sucesos del Sucesos del 19 de abril de 1810. Bajo las órdenes del coronel Pulido y posteriormente del coronel García de la Serna, Páez luchó en la campaña de Barinas de 1810 a 1813, donde a mediados de año ya ostentaba el grado de sargento primero. Poco después pidió la baja. En ese año recibió una orden de Antonio Tíscar, gobernador de Barinas, para recoger un ganado y se le ofreció el grado de capitán; Páez cumplió su misión pero rechaza el ascenso. Pocos días después se pasó a los republicanos en Santa Bárbara, Barinas; uniéndose con el grado de sargento a las tropas patriotas al mando de su antiguo jefe, el coronel Pulido. Con ellos siguió hasta la ciudad de Barinas que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable, ofensiva de Simón Bolívar. En Barinas recibió órdenes de atacar a Canaguá, ocupada por el comandante realista Miguel Marcelino con 400 jinetes. Páez cumplió sus órdenes y el 27 de noviembre derrotó a Marcelino en las Matas Guerrereñas, lo que le valió el ascenso a capitán. De regreso a Barinas fue capturado por los realistas y se salvó de ser fusilado por medio de una argucia, logrando escapar. En enero de 1814 se unió a las fuerzas del coronel Ramón García de Sena que guarnecían a Barinas, sitiada por los realistas. Tras ser perdida la plaza, Páez se encontraba en el ejército que se batía en retirada hacia Mérida. Allí se integró a las órdenes de Antonio Rangel, quien venció al comandante realista Aniceto Matute el 18 de febrero en el combate de Estanques. A finales de Septiembre Páez se unió a la columna de Rafael Urdaneta que desde Barquisimeto se retiró hacia la Nueva Granada vía los Andes. Páez mandaba un piquete de caballería que antes había pertenecido a la división de García de Serna. Páez se dirigió desde Bailadores hacia los llanos de Casanare. En Poré se incorporó como 2º comandante al regimiento de caballería que dirigía el comandante Francisco Olmedilla. Con esta unidad participó en la toma de Guasdualito el 29 de enero de 1815. Más tarde ese año, sirviendo como comandante de un escuadrón de caballería republicano en la división del general de brigada Joaquín Ricaurte, combatió en la batalla de Chire derrotando al coronel Sebastián de la Calzada.

El 13 de enero de 1816 combatió en el Arauca a las órdenes de Miguel Guerrero, con triunfo para los patriotas. Luego de un corto tiempo Ricaurte regresó a Casanare dejando a Páez en Apure con 300 lanceros. Con estos efectivos Páez derrotó a Vicente Peña en Palmarito el 2 de febrero y el 16 a Francisco López en Mata de la Miel, quien lo triplicaba en número. Estas victorias le valieron el ascenso a teniente coronel por el gobierno neogranadino. El 13 de junio derrotó nuevamente a López en el Paso del Frío. Hacía ya tiempo que había muerto Boves, y crecía la fama de Páez como caudillo de los llanos. Hombres que sirvieron con Boves y Morales comienzan a pasarse a las filas de Páez, que empieza a ser llamado con algunos calificativos como: "León de Payara", "Centauro de los Llanos" y "El Taita". Poco después de su victoria en El Frío, hallándose en la Trinidad de Arichuna, marchó por orden del coronel Miguel Valdés hacia la villa de Arauca en Nueva Granada, a una junta de oficiales granadinos y venezolanos con el propósito de formar un gobierno provisional (conocido como "Gobierno de Guasdualito"). Constituido dicho gobierno, se produjo un incidente en septiembre de 1816, cuando los funcionarios delegados por el gobierno de Guasdualito llegaron a Arichuna a ejercer el poder, un grupo de oficiales venezolanos se propusieron desconocerlo y colocar a Páez como jefe supremo de los llanos.

La junta de oficiales compuesta por los coroneles Juan Antonio Paredes y Fernando Figueredo; los tenientes coroneles José María Carreño, Miguel Antonio Vásquez, Domingo Meza, José Antonio Páez y el sargento mayor Francisco Conde eligieron a Páez para ocupar el cargo de jefe supremo reemplazando así a los jefes civiles y militares nombrados por Guasdualito, coroneles Fernando Serrano Uribe y Francisco de Paula Santander respectivamente. Luego de una amarga discusión entre los representantes de Guasdualito y los de Arichuna, Páez asumió el cargo junto con el ascenso a general de brigada otorgado por la junta de oficiales.

Así con el incidente de Arichuna Páez asciende a máximo jefe de los llanos occidentales venezolanos. El 6 de octubre venció en el combate de Los Cocos, y el 11 en El Yagual, seguido de otros éxitos en Achaguas, San Antonio de Apure, Banco Largo, San Fernando de Apure y Palital. El 28 de enero de 1817 se produjo la batalla de Mucuritas, donde Páez con 1.100 hombres destruyó al ejército de Miguel de la Torre que contaba con 4.000 hombres. En medio de la acción Páez prendió fuego a la sabana y realizó varias cargas de caballería. Los españoles lograron salvarse lanzándose a una vaguada por la cual escaparon. En ese año también libró los combates de San Antonio de Apure (13 de abril), paso de Apurito (18 de junio), paso de Utrera (20 de junio), toma de Barinas (14 de agosto), y Apurito (8 de noviembre). El 14 de enero de 1818 venció en La Biruaca al comandante José María Quero. El 30, en el hato Cañafístola[4] se entrevista con el general Simón Bolívar, presidente de Venezuela en campaña que venía desde Angostura para integrar al ejército de Apure en la campaña contra el Guárico. Páez reconoció la autoridad de Bolívar y la campaña del Centro se inicia el 6 de febrero con la Toma de las Flecheras según el plan trazado por Páez. El 12 de ese mes combatió en la batalla de Calabozo donde Bolívar obtuvo una gran victoria sobre Pablo Morillo, Páez se encargó como comandante de la vanguardia de perseguir a los españoles y los derrotó en La Uriosa (15 de febrero). Al día siguiente participó a las órdenes del Libertador en la batalla de El Sombrero donde nuevamente vencen los venezolanos. El 22 es nombrado gobernador de Barinas y recibe órdenes de liberar San Fernando de Apure, lo que logró el 8 de marzo. El 26 de ese mes participó en la batalla de Ortiz donde salen vencidos los patriotas y el 2 de mayo combate en Cojedes, acción que resulta indecisa. El 20 de enero de 1819 es ascendido en San Juan de Payara por el Libertador a general de división y entre ese mes y abril libró la campaña de Apure junto a Bolívar contra las tropas de Morillo, que habían invadido el Apure. En esa campaña Páez libró los combates de Caujaral, Cañafístola, Trapiche de la Gamarra y Las Cocuizas. El 2 de abril se produjo la batalla de Las Queseras del Medio. Los ejércitos de Bolívar y Morillo se encontraban frente a frente divididos por el río Arauca. Páez decidió atacar por sorpresa a Morillo y cruza el río con unos 150 lanceros dirigiéndose al campamento de Morillo a provocarlo a una batalla. Este destaca su caballería al mando de Nicolás López, unos 1.000 jinetes en total, para que destruyan a Páez. Páez se retiró perseguido por los realistas hasta que en el momento oportuno ordena a su tropa "Volver caras" cayendo sobre sus perseguidores y destruyendo la caballería realista que huye de vuelta a su campamento. Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar del general Páez: en reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.

Finalizada la campaña de Apure con la retirada de Morillo a Calabozo, Bolívar inicia la Campaña Libertadora de Nueva Granada y a Páez le corresponden funciones de seguridad y reserva estratégica, vigilar los movimientos de Morillo y cortar en conjunción con el ejército de oriente un posible ataque de Morillo a las fuerzas de Bolívar.

Con las hostilidades del 28 de abril de 1821 se iniciaron las operaciones que culminarían en la Batalla de Carabobo. Páez salió de Achaguas el 10 de mayo a su reunión con Bolívar y las demás divisiones del Ejército Libertador. El 24 de junio se libró la batalla que selló la Independencia de Venezuela. Páez comandó la Primera División con la cual ejecuta un movimiento de flanqueo de las posiciones realistas por el norte. Tras un duro combate con los batallones Burgos y Hostalrich, los Cazadores británicos sostienen la línea mientras que Páez con la caballería fuerza el paso, entra a la sabana y ataca a la infantería española desde su retaguardia. El éxito del combate en el norte decidió la batalla y los españoles son destruidos casi por completo. La Torre se refugia en Puerto Cabello con unos 500 soldados. Bolívar asciende a Páez en el mismo campo de batalla a General en Jefe del ejército colombiano. En esta batalla los españoles perdieron el 65% de su tropa; los sobrevivientes se refugiaron en el castillo de Puerto Cabello, el cual fue el último reducto de los españoles en territorio venezolano hasta que fueron expulsados de allí por Páez en 1823.

En 1825 se vivió un estado de emergencia en Venezuela por la actividad de algunas guerrillas realistas y la posibilidad de una invasión española desde Cuba, estos hechos motivaron a que el gobierno decretara una conscripción militar. Páez cumplió la orden de reclutamiento pero algunos excesos de sus reclutadores y la enemistad de la municipalidad de Caracas con él, le traen una acusación de la municipalidad a Bogotá por atropellos. Páez fue destituido de su puesto de Comandante General del Departamento de Venezuela y llamado a Bogotá para enfrentar un juicio. Inicialmente dispuesto a refutar los cargos, Páez cambió de idea tras el pronunciamiento favorable de Valencia, donde desconocen al nuevo comandante general Juan Escalona e instan a Páez a permanecer en el mando. El movimiento, conocido como La Cosiata se extendió por buena parte del departamento y estuvo cerca de estallar en una guerra civil, hasta que el Libertador que vino desde Perú se entrevista con Páez el 1 de enero de 1827 y decreta un indulto a todos los implicados y lo nombra Jefe Civil y Militar de Venezuela.

Páez salió fortalecido del movimiento, restituido como Comandante General del departamento y visto como el hombre que podía enfrentar la política forjada desde Bogotá por Santander. Hasta La Cosiata, Páez fue muy respetado como guerrero gracias a sus rotundos éxitos militares. Pero a partir de entonces empezó a ser visto como un político, con el poder e ingenio necesarios para seguir y defender cualquier cambio, o la falta de los mismos, hechos bajo el orden constitucional. Páez salió de La Cosiata con más poder que nunca. Durante su estadía en Caracas Bolívar le explicó el plan de la invasión a Cuba que estaría comandado por Páez con unos 10.000 infantes y 1.000 jinetes. El plan no se llevó a cabo. Los años que siguen al fin del movimiento de la Cosiata ven intensificarse los sentimientos separatistas con Páez como jefe máximo de los que deseaban la secesión. A finales de 1829 una asamblea reunida en el convento de San Francisco en Caracas, desconoció la autoridad de Bolívar y del gobierno colombiano, y entrega el poder a Páez quien en un oficio dirigido a Bolívar lo insta a aceptar la separación de Venezuela.

Primer Periodo Presidencial: Venía ejerciendo las funciones de jefe Civil Militar del Departamento de Venezuela (Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure) desde 1822, cargo que le fue confirmado por la Municipalidad de Valencia el 30 de diciembre de 1826, y ratificado por el Libertador en el mismo año, se alzó contra la autoridad de Simón Bolívar, y estableció el 27 de diciembre de 1829, a la edad de 39 años, un Gobierno Provisional al constituirse en Jefe de la Administración, y al mismo tiempo expidió un decreto donde convoca a la elección de Diputados para un Congreso Constituyente que se reuniría en la ciudad de Valencia el día 30 de abril de 1830. A mediados del siglo XIXEl 27 de febrero de 1830, se abrieron las Asambleas primarias para el nombramiento de los electores que habían de designar en cada Provincia a los Diputados al Congreso Constituyente. Por falta del número legal de Diputados, ya que sólo asistieron 33 de los 48 elegidos, la instalación del Congreso Constituyente de Venezuela se efectuó el 6 de mayo de 1830 en la ciudad de Valencia, y el mismo día, los congresistas decidieron que, hasta que se resolviera otra cosa, el General José Antonio Páez continuaría en el desempeño de las funciones del Poder Ejecutivo.El Congreso Constituyente de Venezuela sancionó el 22 de septiembre de 1830 la Constitución que debía regir la nueva República de Venezuela, la cual entró en vigencia el mismo mes. El primer Congreso Constitucional de la República de Venezuela se instaló en la ciudad de Valencia el 18 de marzo de 1831, y el 24 del mismo mes, fueron examinados por el Senado los Registros Eleccionarios y se practicó el escrutinio legal para elegir al Presidente de la República. El 11 de abril de 1831, el General José Antonio Páez prestó juramento legal como Presidente Constitucional de Venezuela; un fragmento de su discurso ese día al tomar posesión del cargo: La verdad es que se abre entonces uno de los mejores periodos de nuestra historia, y precisamente en lo referente a la organización política y moral de la República. Prudencia, firmeza, probidad, sagaz apreciación de la imposibilidad de separarse por entonces del jefe militar, pero a la vez valeroso propósito de vigilarlo y reducirlo; entusiasmo laborioso y consecuente para trabajar por una administración pública eficaz y equilibrar la libertad y el orden, tales fueron las virtudes de aquella generación, que logró convertir en un movimiento patriótico y legalista la desmembración de Colombia, iniciado bajo tan funestos auspicios. El Presidente Páez gobernó con una paz relativa durante su período, y logró una leve recuperación de la economía devastada por la guerra. Sin duda alguna, bajo su dirección se constituyó la República. Sin embargo hubo que hacer frente a las revoluciones, como la encabezada en Oriente por el General José Tadeo Monagas; la de Caracas contra los mantuanos en 1831, y la de Gabante en 1834, y a dificultades de orden político, auspiciadas por militares descontentos: unos por no intervenir directamente en la administración pública, otros por grupos civiles y miembros de la comunidad universitaria, apoyando al médico José María Vargas a pesar de la renuencia de éste a aceptar su postulación. Los militares descontentos con el régimen auparon la candidatura del General Santiago Mariño. Revolución de las Reformas En 1835 estalla un movimiento de los antiguos militares de la guerra de independencia, liderados por Mariño, quienes se oponen a un gobierno civil. Los reformistas toman la capital y deponen al presidente Vargas.

Segundo Período Presidencial: Páez es elegido Presidente por segunda vez en las elecciones de 1838, con un total de 212 votos de un total de 222 sufragantes de segundo grado. Durante su período Páez se ocupa de asuntos de defensa, transporte, así como se empiezan a sentir los efectos de la crisis económica internacional de 1838 y la creciente oposición del Partido Liberal. Páez llegó a amasar una considerable fortuna, siendo propietario de cinco hatos: San Pablo, El Frío, La Yeguera, Mata Totumo y Mata Gorda (Caída del Liberalismo Amarillo / Ramón J. Velasquez). Páez se alza en armas el 4 de febrero en Calabozo con una proclama donde se declara jefe de los ejércitos de operaciones encargado de restablecer la Constitución de la República. De allí parte hacia San Fernando de Apure, ciudad que ocupa el 20 de febrero. El 10 de marzo es derrotado por el coronel Muñoz en la Batalla de Los Araguatos. Derrota que le obliga a huir hacia Nueva Granada y de allí a Curazao mientras en Caracas la prensa liberal se burla de él con el título de "Rey de los Araguatos". El 2 de julio de 1849 invade por La Vela de Coro penetrando al centro-occidente del país, pero la campaña fracasa al ser derrotado en la Batalla de Casupo por Zamora. Páez capitula en Macapo Abajo (Cojedes) ante el general José Laurencio Silva, quien lo remite a Caracas. Monagas ordena que lo encierren en el castillo de Cumaná donde lo visita su familia. allí permanece encerrado hasta el 23 de mayo de 1850 cuando es liberado. Ese día aborda un barco en Cumaná tras una solemne despedida de los habitantes de la ciudad.

Páez viaja por el mundo conociendo importantes personajes. El 28 de mayo de 1850 arriba a la isla de Saint Thomas donde lo reciben las autoridades y pobladores de la isla, permanecería un corto tiempo hasta partir a los Estados Unidos de América donde visita Filadelfia en julio de ese año y luego Nueva York en agosto. Seguidamente viaja a Nueva Jersey en septiembre y para regresar a Filadelfia. En Nueva York pasa revista el 29 de octubre a un gran desfile de las milicias de aquella ciudad en su honor. En febrero de 1851 parte para Baltimore donde es nuevamente es agasajado y de allí a Washington. Regresa a Nueva York donde vive hasta 1854 y realiza un viaje a México donde es recibido en octubre de ese año por el presidente Antonio López de Santa Anna quien lo nombra «Miembro de la Orden de Guadalupe de México». En 1856 viaja a Francia y es recibido por el emperador Napoleón III en el salón de los soberanos. Luego sigue su viaje por Europa central y en Múnich es recibido por el rey Luis de Baviera. Finalmente vuelve a Nueva york ese año. En 1858 recibe noticias del derrocamiento de los Monagas por la Revolución de Marzo. El nuevo gobierno restablece a Páez todos sus títulos y honores y le levanta la pena del destierro, invitándolo a volver al país para encargarse del ejército y la pacificación. Tras ser despedido de Nueva York con una gran parada militar mandada por el general George McClellan, Páez parte de la ciudad y llega a Venezuela en enero de 1859 siendo recibido con grandes fiestas en Puerto Cabello, Valencia y Caracas.

El 13 de julio de 1867, el gobierno de Venezuela le expidió el diploma que lo acreditaba como Ilustre Prócer de la Independencia Suramericana y el 6 de mayo de 1873 murió en Nueva York. Sus restos fueron repatriados y sepultados en el Panteón Nacional, el 19 de abril de 1888.
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Reconocimientos y Honores:
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En Colombia: En cada uno de los departamentos de Boyacá y Valle del Cauca existen los municipios con el apellido Páez en honor al caudillo venezolano.

En Venezuela:
Fue General en Jefe del Ejército de Venezuela
Fue Presidente de Venezuela en tres periodos.
Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 19 de abril de 1899.
Con fecha de 1865 se mandaron acuñar monedas con valor nominal de 10 reales en la Casa de la Moneda de París, en cuyo anverso esta la efigie del General José Antonio Páez. Curiosamente esta moneda nunca círculo y fueron mandadas a fundir se presume que se salvaron unas 200 unidades.
La república emitió un billete con la efigie del General José Antonio Páez con valor nominal de 20 bolívares de 1974 fecha de su primera edición hasta su última emisión en 1998 y su posterior salida de circulación.
En 1990 se acuño un a moneda conmemorativa de plata – cobre, cuyo valor nominal era de 500 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.
En 1990 se acuño un a moneda conmemorativa de oro - plata, cuyo valor nominal era de 5000 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.
En los estados Apure, Miranda, Portuguesa, Yaracuy y Zulia existen municipios con el apellido del Prócer de la Independencia José Antonio Páez:
En el estado Apure en el Municipio Pedro Camejo se localiza la población de Puerto Páez.
En el estado Apure sobre el rio Arauca está el Puente José Antonio Páez.
En el estado Barinas se localiza la Central Hidroeléctrica General José Antonio Páez en la población de Altamira de Cáceres y Calderas del municipio Bolívar.
En el estado Carabobo en la ciudad de Valencia está localizado el Museo Histórico Casa Páez en la que fuera la casa del Ilustre Prócer. También es esta ciudad tiene su sede la Universidad José Antonio Páez, fundada el 17 de septiembre de 1997.
En el estado Portuguesa en la ciudad de Acarigua se localiza el Estadio José Antonio Páez.
Una de las principales autopistas del país lleva su nombre “Autopista José Antonio Páez”.
En Caracas capital de la República se encuentra localizada la Plaza Páez en la urbanización El Paraíso.
En Caracas existe la Avenida José Antonio Páez.

Raimundo Andueza Palacios: Este abogado, militar, político y Presidente de la República nació en Guanare, estado Portuguesa el 6 de febrero de 1846. Sus padres fueron Raimundo Andueza y Carolina Palacios. En 1861, se graduó de bachiller en Ciencias Filosóficas en el colegio de Guanare. Fue edecán y secretario del presidente Juan Crisóstomo Falcón en 1866. Estudió Derecho en la Universidad Central de Venezuela. En 1874, fue abogado de la Corte Suprema del Distrito Federal y más tarde doctor en jurisprudencia. Entre los años 1873 y 1876 trabajó como diputado ante el Congreso Nacional por el estado Aragua. También fue Presidente del Congreso (1876) y ministro de Relaciones Exteriores (1877). Se encargó del Poder Ejecutivo durante la ausencia del presidente Francisco Linares Alcántara; fue senador por el estado Portuguesa, Ministro de Hacienda y candidato a la Presidencia de la República para el período 1879-1881. Durante la Revolución Reivindicadora Andueza Palacios se exilió del país. Para 1879, se incorporó al Consejo de Administración; además fue senador en el Congreso durante 1880, 1886 a 1889. Posteriormente, trabajó como consejero federal por el estado Zamora, miembro del Consejo Federal por el estado Zamora y fue elegido presidente de la República el 7 de marzo de 1890. Según la Constitución vigente de la época, su período culminaba el 20 de febrero de 1892; sin embargo, Andueza planeó una reforma constitucional para prolongar su permanencia en el poder por dos años más. Esta estrategia continuista ocasionó el surgimiento de la Revolución Legalista encabezada por Joaquín Crespo, ante esta situación, Andueza Palacios decidió exiliarse del país por seis años. A la muerte de Crespo en abril 1898, se une al primer gabinete de Cipriano Castro como Ministro de Relaciones Exteriores. Fue masón en grado 33, así como canciller en el Supremo Consejo Confederado de la Masonería durante 3 años (1885 a 1888). Murió en Caracas el 17 de agosto de 1900, tenía 54 años de edad.

Luis Antonio Herrera Campins: (Acarigua, Portuguesa; 4 de mayo de 1925 - Caracas; 9 de noviembre de 2007), Fue un abogado, periodista, historiador y político venezolano, también fue llamado el Presidente Cultural por sus importantes aportes a la cultura en Venezuela. Cursó estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela que tuvo que abandonar para terminarlos finalmente en la Universidad de Santiago de Compostela. Militó en la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y fue uno de los dirigentes juveniles más destacados del partido COPEI. Participó en la huelga universitaria de 1952, y por ello, fue expulsado del país. Se exilió en Madrid, donde fundó el periódico Tiela junto con otros dirigentes copeyanos, y regresó al país en 1958, al ser derrocado el régimen de Marcos Pérez Jiménez. Fue diputado entre 1959-1964, jefe de la fracción parlamentaria de su partido en el Congreso durante 1962-1969, secretario general de la Organización Demócrata-Cristiana de América Latina (ODCA) entre 1974-1979. Resultó electo en los comicios presidenciales del 3 de diciembre de 1978 (que por quinta vez se celebraban desde la instauración de la democracia representativa en 1958) para el período 1979-1984. Durante su gobierno, los ingresos por concepto de venta de hidrocarburos se triplicaron, pero ello no impidió que el Estado contrajera importantes deudas con instituciones financieras extranjeras, hasta el punto de que la deuda pública ascendió a 25 millardos de dólares obligando a Venezuela someterse a las directivas económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI). En febrero de 1983, el Banco Central de Venezuela se declaró insolvente, lo que desató una de las crisis económicas y financieras más graves de la historia reciente del país, el resultado fue la devaluación de la moneda el 18 de febrero de ese año, en el llamado Viernes Negro. Después de entregar la presidencia de Venezuela, se alejó de la vida pública (si bien en los años 1990 ejerció funciones como presidente del partido COPEI). Muere en la ciudad de Caracas el 9 de noviembre de 2007, a la edad de 82 años, debido a una enfermedad renal y diabetes que lo aquejaban durante los últimos dos años. Debido a su condición de ex-primer mandatario nacional fue sepultado rindiéndosele los honores militares respectivos al alto cargo que desempeño que incluían la marcha fúnebre y la entonación del himno nacional por cadetes y músicos del ejército.

Doctor Juan de la Cruz Macía: Notable médico y, como casi todos los de aquellos tiempos sumamente caritativo, porque tenían esa profesión como un apostolado. Residió en Ospino y también en Guanare. Obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Médicas el 25 de noviembre de 1832. Como hombre de ciencia sobresalió no solamente en Portuguesa, sino también en Caracas, de tal manera, que fue uno de los miembros fundadores de la primera Sociedad Médica de Caracas, establecida el 3 de noviembre de 1827, en conformidad con Decreto dado por Bolívar. Los portugueseños tienen una verdadera veneración por ese hombre ilustre, que hizo de la Medicina y de la Instrucción, como entonces se decía, un auténtico apostolado. Nació en Ospino el 29 de noviembre de 1815, y se graduó de Doctor en Ciencias Médicas, en la Universidad de Caracas, el 30 de octubre de 1842. Ejerció la profesión en su ciudad natal, y "durante sesenta años—dice el Dr. P. Quintero García, en una nota biográfica—no hubo un solo lugar atribulado donde no estuviera presente su ciencia y su consejo paternal". (Profesiones Médicas. Caracas 30 de septiembre de 1954.) En discurso pronunciado en Guanare, dice el Dr. Juan Iturbe: "Con esta realidad, que hacía revivir en mi mente los años juveniles, contemplaba como en sueños una figura prócer, la de mi buen padrino Miguel Oraá, cabalgando en su bayo, bestia de toda mansedumbre, como cuadraba en lo físico a los años del jinete, y en el espíritu a la inagotable bondad del galeno, cuya ciencia era una dádiva para los menesterosos... ... Con emoción he vuelto a contemplar la vieja casona..., frente al legendario Colegio que regentó por tantos años y próximo al cero del Calvario, que se viste de verde y de pascuas azules". La memoria del Dr. Oraá es venerada y querida en Guanare, no solamente por haber sido durante más de medio siglo el médico caritativo y sabio que a ricos y pobres atendía por igual, sino también porque además fue el padre intelectual de muchas generaciones, como Rector del célebre Colegio San Luis de Guanare, desde 1873 hasta su muerte, ocurrida en dicha ciudad el 25 de abril de 1893. Su ilustre nombre lo lleva hoy como un símbolo un instituto asistencial: el Hospital Miguel Oraá, de la capital del Estado Portuguesa. Uno de los médicos más notables del occidente de la República. Nació en Ospino alrededor de 1879. Era, sobre todo, médico internista y excelente clínico. Fundó su hogar con una dama muy digna de él por su honorabilidad, su talento y su gentileza, la señorita Carmen Octavio. Radicóse en Barquisimeto y allí se dedicó a la profesión. Fueron proverbiales sus sentimientos humanitarios, su desinterés su desprendimiento; que corrían parejas con su competencia como clínico. Era también un excelente escritor, de buen gusto, en estilo sencillo y claro. Algunos trabajos suyos de amena literatura aparecieron en la Prensa. Una desgracia amargó su vida para siempre: la muerte de su hija Carmen Victoria, en 1928. Ese golpe afectó profundamente su fina sensibilidad. Este magnífico sujeto, como médico, como amigo, como escritor, como ciudadano, falleció en Barquisimeto a los cincuenta y ocho años de edad, el 9 de marzo de 1937.

Doctor J. M. Salmerón Olivares: Según nota geográfica, publicada por el Dr. P. Quintero García en Profesiones Médicas, Salmerón Olivares nació en Ospino el 16 de octubre de 1879. Graduóse de médico-cirujano en la Universidad Central. Se radicó en Acarigua, donde ejercició la profesión. Fue además escritor de gran talento. Falleció en Caracas en 1947.

Coronel José María Rodríguez: También prócer de la Independencia. Demostró lo que valía cuando, con un puñado de héroes como él, defendió estoicamente la plaza de Ospino, acediada por el temible jefe realista Yánez. La tenacidad del distinguido oficial republicano fue la causa inmediata de la muerte de Yánez, quien, desesperado por la resistencia del escaso número de enemigos, dió una carga suicida y pereció en ella. Don Ezequiel Campíns, en artículo titulado Ospino Histórico, fechado en esta última población el 29 de mayo de 1929, recoge muchos datos de la tradición local acerca de ese combate, y dice de Rodríguez: "según lo oí referir repetidas veces a los próceres ospineros que citó (Mauricio Zamora y Nicolás Delgado), y a otras personas respetables contemporáneas de mi padre, los antecesores del comandante José María Rodríguez eran españoles, pero él era venezolano, nacido en Guanare y radicado y casado en Ospino con la distinguida dama doña Josefita Madriz, perteneciente a una de las familias de mejor linaje de la villa. De la familia Rodríguez, de que procedía el comandante José María, quedan aún descendientes aquí en Ospino y en Guanare".

Coronel Mauricio Zamora: De los ospineros que se afiliaron y pelearon por la independencia sólo sobrevivieron el coronel Mauricio Zamora y el comandante José Nicolás Delgado. Los demás, con pocas excepciones, perecieron en la contienda. El coronel Zamora continuó la campaña hasta la definitiva batalla de Carabobo, en 1821. En 1817 militó en Guayana, bajo las inmediatas órdenes del Libertador. Conservó su despacho de Teniente efectivo de Caballería, fechado a 19 de diciembre de 1817 en Angostura. Tiene la firma autografa del Libertador, la de Briceño Méndez como secretario; la de Carlos Soublette, como Jefe de Estado Mayor, etc. En 1824 el Gobierno de la Gran Colombia le otorgó la Cruz de los Libertadores, y le adjudicó en el Alto Apure sendas leguas de tierra por sus haberes militares.

Aníbal Lizandro Alvarado: Hijo del Doctor Lisandro Alvarado y de doña Amalia Acosta Zuñiga de Alvarado nació en Ospino el 4 de diciembre de 1896. Escritor y artista de mucho talento. Inició sus actividades literarias como periodista en Barquisimeto, en 1916, colaborando en Eco Industrial, el hogar intelectual de muchas generaciones, Notas, El Impulso, El Heraldo, etc. Años más tarde, en 1932, Gil Fortoul, Director de El Nuevo Diario, de Caracas, lo colocó en la redacción del periódico. Ha colaborado además en muchos otros y publicado diversas obras. Es excelente escritor costumbrista, y humorista de los de buena ley. Con verdadero temperamento de artista ha cultivado también la música y la pintura, sin dejarse contagiar por las modas patológicas de éstas. Buen guitarrista, formó parte, en tiempos ya lejanos, de una famosa agrupación musical que dirigía en Barquisimeto el maestro Antonio Carrillo, formada por músicos que se reunían para dar serenatas a personas amigas o para tocar en las tenidas musicales de Humberto Segnini, en el barrio de Bella Vista, célebres en la pequeña historia barquisimetana. Fué Diputado principal por el Estado Portuguesa en el Congreso Nacional, Cónsul de Venezuela en Trinidad, Secretario de la Prefectura del Departamento Libertador, dos veces Secretario General del Gobierno del Estado Carabobo; tuvo el mismo cargo en Aragua y en Lara. Como todo hombre que vale por el talento, Aníbal Lisandro Alvarado tiene entre sus méritos el de la sencillez. Encargado de la Gobernación de un Estado, o simple ciudadano en la calle, es siempre el sujeto cordial y amable que pasaba horas de deleitación artística acompañado en la guitarra el mágico bandolín de Carrillo.

Gabriel Pérez de Pagola: nació en Guanare. Dirigente civil del movimiento revolucionario independentista de Venezuela, firmante del Acta de la Independencia del 5 de julio de 1811. En enero de 1811 fue elegido por la villa de Ospino, perteneciente entonces a la provincia de Caracas, para representarla en el Congreso Constituyente. Se halló en la sesión inaugural, celebrada el 2 de marzo de 1811, y fue uno de los más activos congresantes, de orientación radical y pro-independentista desde el comienzo de las deliberaciones. El historiador Alfredo Boulton, basándose en el cuadro pintado por Juan Lovera que representa la firma del Acta de la Independencia, ha observado que fue uno de los pocos miembros del grupo étnico-social de los pardos que participaron en el Congreso. La firma de Pérez de Pagola se halla estampada no sólo al pie del Acta de la Independencia declarada el 5 de julio de 1811, sino también en la promulgación de varios decretos y leyes del Congreso, así como en la primera Constitución Nacional aprobada por el cuerpo legislativo el 21 de diciembre de aquel año. En la sesión del 19 de agosto de 1811 intervino para exponer que los miembros del Congreso no sabían en qué estado se hallaba la seguridad de Caracas, ni cuál era el paradero de la escuadrilla realista de Puerto Rico, ni la forma cómo marchaban las relaciones exteriores de Venezuela después de la independencia. En la misma sesión dijo que el Ejecutivo había cumplido tan bien sus deberes, que ello podría ruborizar a los miembros del Congreso por no haber hecho lo mismo. Dice que el Congreso desconoce los riesgos que corre la independencia, tanto en lo interno como en lo externo, y exige que el cuerpo legislativo tome medidas adecuadas. Cuando el Congreso se trasladó a Valencia en 1812, él fue uno de los diputados que estuvieron allí presentes en la reunión previa celebrada el 6 de marzo de ese año, así como en la de la reinstalación efectiva del cuerpo hecha el día 16 siguiente, y continuó participando en las sesiones hasta la de clausura, el 6 de abril de 1812. En el acta de la última sesión figura un párrafo que a la vez confirma su condición socio-económica y resulta honroso para él. Si bien el Congreso entraba en receso ese día, se había previsto que se volvería a reunir el 5 de julio siguiente. Pérez de Pagola "…pidió que se tuviese presente su condición indigente…", presentando la renuncia a su curul para las próximas sesiones; debatido el asunto, el Congreso acordó admitírsela, dándole "…un certificado honorífico por sus servicios…" Desde hacía tiempo los diputados no recibían regularmente sus dietas, situación que podían sobrellevar mejor los que tenían bienes de fortuna; tal no era, al parecer, el caso de Pérez de Pagola. Es poco lo que se puede decir acerca de él en los años inmediatos. En febrero de 1814 fue nombrado por Simón Bolívar agente de la Hacienda Nacional en El Tocuyo, pero las circunstancias de la guerra le impidieron tomar posesión del cargo. Posteriormente se desempeñó como contralor interino del hospital de campaña establecido en aquella ciudad. Luego se pierde su huella vital. F.P. ICONOGRAFÍA: El 5 de julio de 1811 (detalle), Juan Lovera, óleo/tela, 1838, Concejo Municipal, Distrito Federal, Caracas.

Teresita Heredia: Nació en la Villa de Ospino en el año de 1797, es decir, tenía 19 años cuando fue procesada. Era viuda y declara que su marido fue José Antonio Agüero. Jura ser Católica, Apostólica y Romana, de oficio costurera y dedicarse a enseñar a leer a los niños. Nada de extrañar en lo relativo al haberse casado a temprana edad, ya que las investigaciones realizadas nos dan un promedio de enlace matrimonial entre 15 y 20 años. Contrariamente a lo imaginado, una indagación sobre la población de Ospino durante la época colonial nos da un alto porcentaje de personas pertenecientes a familias de primera y de segunda que sabían firmar. Las ocupaciones declaradas por Teresita Heredia la ubican socialmente dentro del estatuto de casta de las familias de segunda. Llama la atención en la documentación del juicio encontrar que se formularon acusaciones en lugares claves de la Guerra de Independencia: Ospino 1812, en Valencia entre 1813-1814, específicamente en Bárbula sitio de muerte de Girardot. Allí es sometida al escarnio público por el gobernador de Valencia Luis Dato, quien le hace caminar desnuda, al redoble de tambores, bañada con miel y cubierta de plumas. La presencia de Teresita Heredia en ciertos lugares de acontecimientos armados y comprometedores, de rebeldía y protesta, así como una manifiesta movilidad, nos hace pensar que debió andar con las partidas patriotas, tal vez en actividades de enlace o simplemente como una activa participante de la contienda de emancipación. Las respuestas evasivas de la Heroína sobre su adición a la causa patriota, usual en los que se enfrentaban a esta clase de juicios, confunden a los jueces. El fiscal Antonia Guzmán, sin pruebas contundentes a pesar de utilizar varios testigos, promueve su expatriación. El gobernador Maxo ordena su expulsión a Norteamérica. En el oficio del Fiscal llama la atención algunos conceptos, tales como "echarla de la Provincia a Norteamérica a esa mujer incorregible para que allí sea independiente y le enseñen a vivir en sociedad". Apela el Fiscal a la conducta moral de Teresita Heredia, considerándola "una mujer peligrosa quien podría fácil sembrar en la sociedad a su antojo y conforme a las máximas subversivas que adaptan noticias de perjudicial trascendencia en las actuales circunstancias". Teresa Heredia, joven rebelde, de andar en los caminos de Patria, con la noticia fresca y alentadora de la independencia. La que hacía soñar con la luz del mañana en la oscuridad de la bóveda de los calabozos. La que con hidalguía soportó el escarnio público, la que su atrevimiento le costó el recordar y morir lejos de la Patria.

General Pedro Pérez Delgado "Maisanta": el último hombre a caballo, llamado también en su época el americano, por lo alto, catire y buenmozo. Conocido popularmente con el apodo de "Maisanta", por utilizar muy a menuda esa expresión al hablar. Fué un venezolano como han existido muchos, cuya vida estuvo signada por la violencia. Huye del hogar y se lanza al encuentro de la vida todavía a temprana edad por cobrar una deuda de honor. En este existe cierta similitud entre él y el famoso revolucionario mexicano General Francisco (Pancho) Villa, quien por las mismas razones, se inició en el camino de la lucha armada. "Maisanta" tenía escasos doce años cuando todo Ospino se enteró que el coronel Pedro Macías le "embarrigonó" su hermana mayor (la única que tenía). Era catira como él y por eso llamaba tanto la atención. Tenía los ojos aguarapaos por el lado de los Delgado, empinada y cimbreña por el lado de los Pérez, mestizos. Ya su padre había muerto y "Maisanta" era el único hombre de la casa, por eso, no pudo negarse cuando su madre lo llamó llorando y le contó lo que todos sabían y ella era la última en enterarse. Esa noche a la medianoche venía "Maisanta" por la calle; los caserones de Ospino se topaban con la sombra y en el momento que salió del monte negro para entrar en el claro de la boca-calle amarilla por una luna menguante, le hizo el tiro a media cuadra justo a punto de mira, con el fusil de su padre, que la madre le entregó a través de la ventana entre abierta y de la sombra de la casa que ahora lo protegía a él, en la noche sin faroles. Cayó el hombre de bruces al impacto del disparo, y así vengó la afrenta Pedro Pérez Delgado cuando "Maisanta" todavía no era hombre, teniendo que serlo antes del tiempo, pues de que otra forma le cobraban ellos tan pobres, al Coronel Pedro Macías con todo y su poder. Esa misma madrugada salió huyendo para Valencia, por el camino de La Aparición a esconderse donde una tía, mientras pasaba el escándalo de que un muchacho tan niño se hubiera atrevido con un Macías. Así fue como llegó a Valencia y se hizo amigo de la Virgen del Socorro por recomendación de su madre que le había prendido el escapulario en la pecuera de la franela para que le sirviera de presentación. Inicia la carrera de las armas en el año de 1898 uniéndose a las banderas nacionalistas al lado del General José Manuel Hernández. Va ascendiendo desde los rangos más bajos de la vida militar a medida que participa en diversos hechos de armas, entre otros, el combate de la Mata Carmelera donde ve caer herido de muerte al General Joaquín Crespo. Su teatro de operaciones fueron los llanos de Barinas y Apure, aunque también usó como eventual refugio las sabanas colombianas de Casanare, Arauca y el Meta hacia donde se dirigió cuando se hacía insostenible la permanencia en territorio venezolano. Fue uno de esos rebeldes que como los generales Emilio Arévalo Cedeño, Roberto Vargas, Alfredo Franco, Furcial Azuaje y tantos otros que se levantaron en armas para emprender una lucha sin esperanzas de triunfo contra el gobierno férreo del presidente Juan Vicente Gómez, quienes oponían una sólida estructura armada constituida por presidentes de estados valerosos y aguerridos formados en los campamentos y en los campos de batalla. "Maisanta", además de ser un revolucionario, fue un llanero completo, embragetado, gran coleador y de un valor que lo hacía ser respetado tanto en los llanos venezolanos como en los colombianos.
Murió en el castillo Libertador en el año de 1929. Perforados los intestinos por las miles de partículas de vidrio molido que cada día venían en la comida. Era una acción lenta y corrosiva que ocasionaba con el tiempo una terrible enteritis que llevaba a la muerte, con una peritonitis final que ningún médico hubiera curado. Esa era la condena de los presos más peligrosos en tiempos de Juan Vicente Gómez. En la noche estaba agonizando, y al fin consiguió "El Moro Payara", que lo dejaran entrar al calabozo, abrió sus ojos amarillos como la miel de las aricas, que perdían el brillo de la vida y se quedó mirando a Payara como si no lo hubiera visto nunca. Después se fue pasando las manos por el abdomen abultado, buscando algo en la franela manchada de vómito, hasta que tembloroso agarró el escapulario cosido en la pechera. Recogiendo fuerzas de donde no tenía, lo arrancó de un tirón y mirando a su oficial dijo con clara voz, venciendo la agonía: "¡Maisanta! Virgen del Socorro, puede más Gómez esta vez tampoco ganamos", y lanzó con rabia la medalla de plata y el escapulario de felpa contra la pared carcomida. Minutos después moría "Maisanta" Pérez Delgado. Silencioso y llorando, él que no había llorado nunca, salió el "Mocho Payara" para contar la última historia del americano, que se regó en el llano como garúa sabanera en una tarde de mayo.

Rafael Ramón González, Pintor: Nació en Araure, Estado Portuguesa, el 24 de Noviembre de 1.894 y después de no pocas dificultades logro estudiar en la Academia Nacional de bellas Artes. Desencantado de la enseñanza de entonces y agradablemente sorprendido por la pintura de Rafael Monasterios y la de otros artistas del Círculo de Bellas Artes, deja los estudios escolares. En 1.931 realiza su primera exposición individual en el Club Central, y después de unos años muestra su obra en el museo de Bellas Artes (1.944, 1.948, 1.958 y 1.964), y en la Galería Círculo Pez Dorado (1.964), sin olvidar su participación en la XXIX Bienal de Venecia en 1.958. Obtuvo el Premio Nacional de Pintura en 1.946. Falleció el 18 de Noviembre de 1.975.

 

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