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Personajes Ilustres del Estado Nueva Esparta

Santiago Mariño: Nació en el Valle del Espíritu Santo, en Nueva Esparta, el 25 de julio de 1788 muere en La Victoria, estado Aragua. Se convirtió en un gran caudillo de esa zona. Su padre fue el capitán de milicias regladas Santiago Mariño de Acuña y su madre Atanasia Carige Fitzgerald, descendiente de irlandeses. Cursó estudios en Trinidad, donde sus padres habían fijado residencia cuando aún era un niño. Con 22 años de edad, a raíz de los sucesos del 19 de abril de 1810 fue a Trinidad en el desempeño de una comisión que le fuera encomendada por el Ayuntamiento de Cumaná ante el gobernador británico de la isla. Dos años después formó parte de la expedición que bajo las órdenes del coronel Manuel Villapol, salió de Cumaná con el encargo de dominar la insurrección surgida en la provincia de Guayana. Perdida la Primera República emigró a Trinidad en compañía de varios patriotas y de allí, en cuenta de la situación reinante en Venezuela con el gobierno del jefe español Domingo Monteverde, decide trasladarse al islote de Chacachacare, lugar donde se encontraba la hacienda de su hermana Concepción Mariño. Luego fue uno de los principales opositores de la separación de Venezuela de la Gran Colombia por parte de José Antonio Páez, fue presidente de Venezuela por un corto periodo de tiempo luego de encabezar la Revolución de las Reformas.

 

 

El 11 de enero de 1813, junto con 44 patriotas que habían emigrado con él a Trinidad, constituyó una junta en la cual se discutió y decidió una ofensiva para liberar al oriente de Venezuela del dominio español; a tal fin se redactó el documento conocido como Acta de Chacachacare, firmada por Mariño y en la que sirvieron como secretarios: Francisco Azcue, José Francisco Bermúdez, Manuel Piar y Manuel Valdés. Al día siguiente de la firma del acta, Mariño y sus soldados invadieron el oriente venezolano donde condujo las operaciones militares que en el curso de 6 meses, dieron como resultado la liberación de las provincias de Barcelona y Cumaná. En febrero de 1814, acudió con su ejército en auxilio de Bolívar, quien operaba en el centro y occidente del país. En La Victoria, después de haber derrotado en Bocachica al jefe realista José Tomás Boves, se entrevistaron Mariño y Bolívar el 5 de abril, para discutir los planes que desarrollarían los ejércitos de oriente y occidente respectivamente; de acuerdo con esto, marchó Mariño con 2.800 hombres hacia San Carlos contra el brigadier José Cevallos, fue derrotado por el jefe realista. La acción siguiente fue la primera batalla de Carabobo (28 de mayo) en la que Bolívar venció al mariscal de campo Juan Manuel Cajigal. De Carabobo, Mariño se dirigió al sitio de La Puerta donde junto a la Bolívar hizo frente a José Tomás Boves con saldo desfavorable para los republicanos. Como diputado, Mariño representó la provincia de Cumaná en el segundo Congreso de Venezuela, reunido en Angostura el 15 de febrero de 1819, del cual tuvo la licencia para volver al ejército. Ese mismo año, triunfó sobre el coronel Eugenio Arana en el combate de Cantaura; y mientras Bolívar operaba en la Nueva Granada tomó parte en el movimiento que desplazó a Francisco Antonio Zea de la vicepresidencia de la República; en su lugar fue nombrado el general en jefe Juan Bautista Arismendi, y Mariño quedó como comandante en jefe del ejército de oriente. Una vez que Bolívar llegó a la ciudad de Angostura, Mariño fue destacado en el Estado Mayor. Posteriormente, el 30 de mayo de 1821 fue nombrado jefe del Estado Mayor General del Ejército Libertador, y con ese cargo combatió en la batalla de Carabobo (24 de junio). En 1824, fue designado en Caracas presidente del Consejo de Guerra de Oficiales Generales que debía juzgar la conducta del general de brigada Lino Clemente en la pérdida de Maracaibo en 1823. En 1826 el Congreso de Colombia lo designó con el importante cargo de ministro juez de la Alta Corte, función que no pudo ejercer al estallar en Venezuela en abril de ese año el movimiento de La Cosiata, en el que fue uno de los principales dirigentes junto a José Antonio Páez. En 1827 se desempeñó como intendente y comandante general del departamento de Maturín. El 8 de julio de 1835, estalló una reacción violenta y sangrienta de los militares, conocida como la Revolución de las Reformas, encabezada por Santiago Mariño, la cual tenía como objetivos; establecer el fuero militar, la religión del Estado, reivindicar el nombre del Libertador Simón Bolívar, y reconstruir la Gran Colombia. El 9 de julio de 1835 el Presidente y Vicepresidente son expulsados a la Isla de Saint Thomas. A pesar de que los miembros de la Junta Revolucionaria reconocerían al General Santiago Mariño como Jefe Supremo, hasta que se promulgase la nueva Constitución, los revolucionarios, en un intento por mantener el poder, también proclamaron a José Antonio Páez como Jefe Superior, y lo mismo hizo el expulsado presidente José María Vargas, cuando lo designa Jefe de Operaciones, Constituido en árbitro, el valiente llanero de las Queseras del Medio —refiriéndose a Páez—, decidió apoyar al Gobierno Constitucional, argumentando que; No vacilé pues en volar en defensa de la Constitución. En realidad, lo que hace es defender el poder que perdería con el triunfo de la revolución reformista, dirigida por su más serio opositor militar y político, pero ésta al final sucumbe y es derrotada, y Mariño dejó el poder. Algunos consideran que parte de la fama y prestigio histórico que ostenta Simón Bolívar se debe al fiel trabajo de Mariño, siendo quien propició diversas victorias y gestas de la independencia. El mismo Bolívar reconoció en más de una ocasión la relevancia de Mariño para Venezuela. Se vinculó directamente con la masonería, lo cual le dio punto de partida para sus actividades intelectuales y académicas. Conocido como auténtico paladín de la Masonería venezolana fue Santiago Mariño. Aunque no se ha encontrado el documento que certifique su iniciación en la Orden, porque al parecer esta tuvo lugar en Trinidad. Mariño para el momento de su muerte ocupaba el cargo de Serenísimo Gran Maestro. Señala también que en el Archivo General de la Nación se encuentra un documento, fechado en 1853, donde un nutrido número de masones venezolanos solicitaron al presidente Monagas, la liberación del anciano general, quien se encontraba delicado de salud, y había sido un reconocido masón.

Luisa Cáceres de Arismendi: Valerosa mujer, luchadora independentista, nace en Caracas el día 25 de septiembre de 1799, hija primogénita del matrimonio formado por el distinguido pedagogo José Domingo Cáceres y su esposa Doña Carmen Díaz fue bautizada en la Iglesia Santa Rosalía. Su padre, profesor de latín, se ocupó de enseñarle a leer y escribir, así como los principios y normas morales puestos a prueba durante los años de cautiverio y destierro de la joven patriota. Tuvo dos hermanos que la seguían se llamaban Félix y Manuel Cáceres. Es educada para ejercer el sagrado ministerio de esposa y de madre. Por el atraso en que se encontraba la instrucción pública en esa época, su espíritu no fue cultivado, aprendiendo solamente a leer y a escribir y todas aquellas normas de sociabilidad que trasmitían los padres a los hijos desde lejanos tiempos. Pero a pesar de su escasa instrucción Luisa pudo elevarse a su destino y perfeccionarse moralmente durante su infancia. Desde muy temprana edad Luisa Cáceres se distinguía por su hermosura. De estatura mediana y bellas facciones, llamaba la atención por su porte y gentileza. En el año de 1814, antes de cumplir los quince años de edad fue solicitada en matrimonio ante sus padres por un joven patriota, el entonces Coronel Juan Bautista Arismendi, viudo hacía pocos años de Doña María del Rosario Iralda. El año de 1814 fue un año adverso para la naciente República y también para la familia Cáceres; el 6 de marzo las tropas del realista Francisco Rosete asaltaron la guarnición de Ocumare y matan al padre de Luisa quien se encontraba allí por invitación de su amigo el comandante Juan José Toro. La Comandancia Militar, en Caracas, a cuyo frente se encontraba el coronel Juan Bautista Arismendi, organiza una expedición de jóvenes estudiantes y acude el día 14 en auxilio de los patriotas sitiados en Ocumare; entre los soldados de la expedición estaba Félix Cáceres, hermano de Luisa. Las tropas de Arismendi son derrotadas y Félix es hecho prisionero y ejecutado el 16 de marzo. Por otra parte las sucesivas derrotas y la ofensiva de José Tomás Boves y de su “Legión infernal” obligan a las fuerzas patriotas a abandonar la plaza de Caracas; el 7 de julio de 1814 se emprende la retirada a oriente comandada por Simón Bolívar y José Félix Ribas (hecho conocido en la historia venezolana como Migración a oriente); entre los emigrados marcha la familia Cáceres, durante la travesía mueren 4 tías de Luisa y sólo quedan ella, su madre y un hermano menor. Los emigrados pasan por Barcelona y se dirigen a Cumaná a donde llegan a fines de agosto, pero la calma será por poco tiempo ya que Boves toma la ciudad. Muchos de ellos consiguen pasar a Margarita donde Arismendi puede ofrecerles alguna seguridad. El coronel Arismendi busca a la familia Cáceres, a quienes había conocido y frecuentado por algún tiempo en Caracas en la Navidad de 1813, les proporciona vestido, alojamiento y demás recursos necesarios. El día 4 de diciembre de 1814 Luisa Cáceres contrae matrimonio con el coronel Juan Bautista Arismendi. Para el año de 1815 Arismendi es Gobernador provisional, momento en que a la isla de Margarita arribó El General Realista Pablo Morillo al frente de una escuadra como jamás nunca se había visto en las costas de Venezuela. El acoso español se inició por todo el territorio de la república, durante algunos meses viven en las afueras de La Asunción bajo el espionaje y la presión que las autoridades españolas mantienen sobre los simpatizantes de la causa patriota en la isla. En septiembre de 1815 se ordena apresar a Arismendi, éste escapa y se oculta con uno de sus hijos en las montañas de Copey; el día 24 de septiembre Luisa, quien se encontraba embarazada, es tomada como rehén para doblegar a su esposo y encerrada bajo la vigilancia en la casa de la familia Amnés, días después es trasladada a un calabozo del Castillo Santa Rosa en la Asunción. Es en ese calabozo oscuro y sin luz de la fortaleza que comienza el suplicio de Luisa por el maltrato y vejámenes cometidos por las tropas españolas ante los cuales nuestra heroína nunca cederá. Un centinela vigila hasta sus menores movimientos, y es obligada a comer el rancho que le dan como único alimento. Luisa permanece sentada noche y día sin moverse para no llamar la atención del celador. Un día el capellán de la fortaleza de regreso de sus oficios pasa por su puerta y se queda contemplando aquella mujer en actitud de vencida, de humillada. Movido a compasión por su estado logra que le lleven comida de su propia casa, que le supriman el centinela y que le coloquen una luz que ilumine el calabozo durante la noche. Fue trasladada a la prisión de La Guaira y posteriormente al convento de la Inmaculada Concepción en Caracas, donde ingresa como prisionera el 22 de marzo de 1816. Durante todo este tiempo se le mantiene incomunicada y sin noticias de sus familiares. Los triunfos de las fuerzas republicanas comandadas por Arismendi en Margarita y por el general José Antonio Páez en Apure determinaron que el brigadier Moxó ordenara el traslado de Luisa a Cádiz, por tal razón es llevada de nuevo a la prisión de La Guaira el 24 de noviembre de 1816 y embarcada el 3 de diciembre. En alta mar son atacados por un buque corsario que se apodera de todo el cargamento y los pasajeros son abandonados en la isla de Santa María en las Azores. El 3 de mayo de 1818 llega a Filadelfia donde conoce a la familia del general patriota Lino Clemente, emigrados a Estados Unidos, quienes le brindan amistad y apoyo. El coronel Luis Rieux, comisionado por Arismendi, visita a Luisa y se encarga de su traslado a Margarita a donde llega el 26 de julio de 1818. Posteriormente, el 19 de septiembre de 1819, el Consejo de Indias dicta una resolución mediante la cual se le concedía absoluta libertad y facultad de fijar su residencia donde quisiera. Residió en Caracas hasta el día de su muerte el 2 de junio de 1866, después de haber visto a su patria libre y la bandera de la libertad ondeando en la América antes española. Sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional el 24 de agosto de 1876 convirtiéndose en ser la primera mujer cuyos restos reposan en el más alto altar de la Patria.

Juan Bautista Arismendi, Prócer: fue prócer de la independencia venezolana, un caudillo y esposo de la herpína venezolana Luisa Cáceres de Arismendi. Es muy apreciado por la comunidad neoespartana, por ser considerado uno de los más importantes próceres de la Guerra de Independencia venezolana. Juan Bautista Arismendi fue oficial del ejército de Venezuela durante la Guerra de Independencia, nació en La Asunción el 24 de junio de 1770. Hijo del capitán de milicias Miguel Arismendi y de Mariana Subero. En 1790 inició su carrera militar como cadete en el Batallón de Milicias de la isla de Margarita. En 1804 contrajo matrimonio con María del Rosario Irala y en 1810 es ascendido a coronel en apoyo al movimiento del 9 de abril. Fue hecho prisionero por Monteverde en 1812, permaneciendo por meses en las bóvedas de La Guaira. Fue puesto en libertad en 1813 y se percata que su esposa probablemente, falleció en los primeros meses de ese año. A principios de 1814 recibe la orden de los Libertadores de Venezuela, instituida por Bolívar. Posteriormente, retorna a Margarita, luego de ser vencido por Francisco Roseta en Ocumare del Tuy. Ya viudo de su primera esposa, contrajo nupcias con Luisa Cáceres. En 1816 apoya a Bolívar cuando éste, procedente de Haití, desembarcó en Margarita con su expedición, recibiendo esta vez el cargo de general en jefe. Días después su esposa Luisa Cáceres es hecha presa por los realistas. En 1819, luego que Francisco Antonio Zea renunciará a sus deberes, ejeció la vicepresidencia de la República. Arismendi participó en varios movimientos junto a Bolívar y otros destacados personajes de la guerra independentista. En 1828, ya en situación de retiro fue designado segundo comandante por José Antonio Páez. Tuvo una destacada participación en el movimiento que en 1830 restableció el Estado de Venezuela, separado de la Gran Colombia. En 1839 ocupó un curul en el Senado por la provincia de Margarita. Después de estas actividades, Arismendi se retiró de vida pública. Falleció en Caracas el 22 de junio de 1841 y sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 29 de enero de 1877.

General Francisco Esteban Gómez, Prócer: Este héroe de la independencia venezolana, nació en la Villa de Santa Ana del Norte el 25 de diciembre de 1783. Fue uno de los firmantes del acta de reconocimiento del Libertador en la reunión de notables celebrada en la isla de Santa Ana del Norte, el 6 de mayo de 1816. Jefe de las tropas patriotas de Margarita cuando fue invadida por los españoles, comandados por Pablo Morillo, el 31 julio de 1817 en la batalla de Matasiete, donde resultó vencedor. Ese día se cubrió de gloria junta a las tropas insulares, debido a que esa fue la batalla que selló la independencia de la isla. Se casó con la heroína Petronila Mata, detenida en Pampatar. Murió en el convento de San Francisco de La Asunción, el 6 de agosto de 1853. El 20 de agosto de 1880 sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional. Es un personaje muy importante en la historia de la Isla, por sus virtudes militares y por haber defendido a La Asunción del ataque enemigo.

Luis Beltrán Prieto Figueroa, Cultor, Destacado Educador, Político, Periodista, Poeta y Crítico Literario: conocido como “el maestro de maestros”, Luis Beltrán nació en la ciudad de La Asunción, en casa de su abuela materna, el 14 de marzo de 1902. Hijo de Loreto Prieto Higuerey, orfebre, político y hombre de cultura y de Josefina Figueroa, panadera. Cursó los estudios de primaria en la Escuela Federal Graduada Francisco Esteban Gómez y los de secundaria los realizó, hasta 1925, en el Colegio Federal de La Asunción, culminando los estudios medios en el Liceo Caracas de esa misma ciudad. En 1934 egresa de la Universidad Central de Venezuela con el título de doctor en Ciencias Políticas y Sociales. A partir de ese momento inició una intensa actividad política que lo llevó a ser cofundador de diversas organizaciones partidistas. Como político ocupó diversos cargos públicos, senador por el estado Nueva Esparta entre1936 y 1941 y entre 1959 y 1969. Fue secretario general de la Junta Revolucionaria de Gobierno entre 1945 y 1948, Ministro de Educación entre 1947 y 1948 y presidente del Consejo Permanente de Cultura del Senado entre los años 1974 y 1979. También fue presidente del Congreso de la República entre1962 y 1967. Como consecuencia del golpe de Estado del 24 de noviembre del 1948, fue enviado al exilio, donde se dedicó a realizar actividades educativas como jefe de la misión al servicio de la Unesco, en Costa Rica entre1951 y 1955 y Honduras entre 1955 y 1958. También fue profesor de la Universidad de La Habana, Cuba; cargos que ejerció hasta su regreso al país luego del restablecimiento de la democracia, el 23 de enero de 1958. En su labor como jurisconsulto, integró la Comisión Redactora del Proyecto de Constitución Nacional en 1936 y de la Carta Magna en 1961; coautor del primer proyecto de Ley de Educación en 1948 y de la actual Ley de Educación. Realizó su labor docente a todas las escalas: como maestro de primaria y como profesor de secundaria y superior. Creador del Instituto de Cooperación Educativa—Ince—, primer presidente de la Federación Venezolana de Maestros en 1933 y del Instituto Pedagógico de Caracas. Formó parte de la comisión redactora del proyecto de la Constitución Nacional en 1974 y fue candidato a la Presidencia de la República. A la par de su actividad política y educativa, realizó una importante labor intelectual a través de periódicos, libros y revistas. E llamado el “Maestro de América” por haber dejado un importante legado cultural a nuestro país y al resto del continente, comparte con el profesor Juan Gómez Millán el galardón, otorgado por la Organización de Estados Americanos— OEA—. Entre sus obras más destacadas está: La Adolescencia, Estudio Pedagógico, La Delincuencia Precoz, Psicología y Apontes, Derechos del Niño, Los Maestros, Eunucos Políticos, La Higiene Escolar, Problemas de la Educación Venezolana, De una Educación de Castas a una de Masas, La Magia de los Libros, El Humanismo Democrático, Andrés Bello Educador, Mural de mi Ciudad, Del Hombre al Hombre, El Estado y La Educación en América Latina, La Azul Claridad de Pampatar, Porlamar en el Viento, Mi Hermana María Secundina Isla de Azul y Viento, Tejer y Destejer, Pido la Palabra entre otras. Adicional a esto, Prieto también tuvo otras iniciativas de carácter institucional, como el Consejo Nacional de Universidades, Patronato de roperos escolares y comedores escolares, el Instituto de Profesionalización del Magisterio, actual Instituto de Mejoramiento Profesional, entre otros. Cuenta la comunidad que fue un hombre arraigado a su tierra natal, a su país y a su continente. Dicen que fue un hombre humilde que no se envaneció con los triunfos. Cuentan que su tío Asunción Guerra fue su fuente de inspiración en la infancia, de quien siguió ejemplo para hacer poesía basada en sus vivencias, en el amor a la tierra, al trabajo, al hombre, a su isla y su país Venezuela. También dicen que para él la educación era lo primordial para un país, que: “…la educación debía responder al interés de la mayoría y en tal sentido habría de ser democrática, gratuita y obligatoria, combinando la igualdad de oportunidades y la selección de los individuos basándose en sus capacidades”. Desafortunadamente el maestro Prieto Figueroa falleció el 23 de abril de 1993.

Agustín Costa Serra, Presbítero: Nació en el palacio de Perelada, Girona, España, el 5 de enero de 1903. Fue párroco de la catedral Nuestra Señora de La Asunción a lo largo de 40 años, dándole importancia a la celebración de la Semana Santa. En el año 1935 sustituye al padre José Joaquín Rivas, hasta que fallece el 23 de diciembre de 1968. Sus restos reposan al pie del altar mayor de la catedral Nuestra Señora de La Asunción.

Pedro Ángel González, Pintor: Nació en Santa Ana del Norte, estado Nueva Esparta, el 09 de septiembre de 1901. Es reconocido pintor y grabador. En 1912 se radica en Juan Griego y trabaja como ayudante en el taller de su padre, aprendiendo a realizar retratos. Su padre lo ayudó a conseguir lápices de creyón y cera, con los que hizo sus primeros retratos de personajes del pueblo. Se instruye en el arte de pintar letras góticas y realiza carteles para las fiestas del poblado, despertando el interés de la Gobernación del estado Nueva Esparta, que le concede una beca en 1916 para adiestrarse en la Academia de Bellas Artes de Caracas, donde cursa estudios hasta 1923. Durante su carrera conoció a destacados artistas plásticos como Manuel Cabré, Antonio Edmundo Monsanto, Federico Brandt, con los que salía en las tardes a pintar paisajes. Hacia 1925 conoce al grabador Raúl Santana, quien le transmite sus conocimientos en impresión litográfica, tipográfica y offset. Posteriormente ingresa al gremio de litógrafos. En 1936 empieza a trabajar como dibujante y litógrafo en la fábrica de envases Domínguez y Cia, y realiza diseños de etiquetas comerciales como Café el Negrito, Aceite Diana, Galletas la Favorita y Branca. En 1937 retoma la pintura, y tras la reestructuración de la Academia de Bellas Artes, se integra al grupo de profesores de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas. Comienza a incursionar en el mundo del grabado en aguafuerte. En 1942 obtiene, en el III Salón Oficial, el Premio Oficial de Pintura con Paisaje de Naiguatá, y desde 1945 hasta 1968 participó casi interrumpidamente en el Salón como jurado. En 1975 abandona la pintura al aire libre y empieza a pintar en el taller. En ese año, la Escuela de Artes Plásticas de La Asunción recibe el nombre del artista. Al año siguiente, el recién fundado TAGA lo nombra presidente honorario. A lo largo de su carrera artística recibió varios premios, se realizaron exposiciones individuales con su producción en respetables instituciones, como la Galería Acquavella, el Centro de Arte Euroamericano, el TAGA; y participó en muestras colectivas dentro de las instalaciones del Museo de Bellas Artes, Banco Mercantil, Fundación Polar, Museo Arturo Michelena, entre otras. Pedro Ángel González sentía especial atracción por El Ávila y el valle de Caracas, esta pasión la plasmó siempre en sus lienzos, hasta el día de su fallecimiento, el 12 de marzo de 1981. En base a su trayectoria se realizó un busto, obra realizada por el artista Juan García con la técnica del vaciado en marmolina, que reposa sobre un pedestal de granito con una franja azul a su lado izquierdo y se encuentra ubicado dentro de las instalaciones de la Escuela de Artes Plásticas Pedro Ángel González. La escultura fue erigida en honor a tan destacado pintor paisajista margariteño; razón por la cual la Escuela de Artes desde de 1975 lleva su nombre.

Don Manuel Plácido Maneiro, Prócer: Firmó el acta de Independencia por la provincia de Margarita en 1811. También fue quien transmitió personalmente a la población de la isla la noticia de lo ocurrido en Caracas el 19 de abril de 1810, porque en esa época no existían los medios de comunicación que existen hoy y a él le correspondía, como diputado de la isla en el Soberano Congreso, poner al tanto al pueblo margariteño de este acontecimiento.

Inocente Carreño, Músico: Nació en la calle La Marina de Porlamar el 28 de diciembre de 1919. Sus primeros pasos musicales se encaminan junto al maestro Lino Gutiérrez. Realizó estudios musicales de la mano del maestro Vicente Emilio Sojo, con quien aprendió armonía y composición, y tuvo una marcada influencia decisiva en la vida artística y personal del maestro Carreño. A lo largo de su vida artística ha cumplido una importante labor educativa y cultural, no solo para su región natal, Nueva Esparta, sino también para el resto del país. El público del exterior también ha disfrutado de la maestría de su talento a través de su habilidad para ejecutar diversos instrumentos musicales y de sus grandes composiciones y una especial afición por la música académica con la participación del Orfeón Lamas, la Orquesta Sinfónica de Venezuela, y la Orquesta Las Palmas, de Beethoven Hall. De esta manera se convierte en director de corales y orquestas. Entre sus múltiples cargos en el rango musical, se desempeñó como secretario general de la Asociación Musical y presidente del Consejo Cultural de la Organización Filarmónica Nacional. Fue profesor de teoría y solfeo en la Escuela Superior de Música, por tres décadas, ministro consejero de la delegación permanente de Venezuela ante la Unesco y fundador de la Escuela de Música Prudencio Essá. Sus primeras composiciones aparecen con la creación del Trío Caribe. Su obra maestra es La Suite Margariteña, Glosa sinfónica Margarita es una Lágrima, Obras Académicas; Aguas Crecidas, Concierto para Coro y Orquesta de Cuerdas, Sinfoneta Satírica para 11 instrumentos populares, Mañanita Pueblerina, Ha salido el Sol, Alba Campesina, Rocío del Recuerdo, himno de la Universidad de Oriente, Himno a la Universidad Simón Rodríguez, himno de la Universidad Tecnológica de Guayana del Ejército, himno del Partido Acción Democrática, del INCE, entre muchas otras. Actualmente sigue siendo una referencia en cuanto a música se refiere para esta generación y las que están por venir, por sus conocimientos y capacidad artística.

Francisco Narváez, Artista Plástico: Francisco Narváez, es un artista plástico destacado en la historia del arte contemporáneo de Venezuela, nació en Porlamar el 4 de octubre de 1905. Fueron sus padres Lorenzo Narváez y Vicente Emilia Rivera, ambos de Porlamar y La Asunción. Su padre era ebanista, maestro restaurador de imágenes religiosas y maestro de obras. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Caracas y en la Academia Julián, de París, con los profesores Landosky y Bernard, entre 1927 y 1931. Fue director de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas entre 1953 y 1956. Su obra escultórica deja claramente en evidencia, por un lado la integración del arte de desarrollo monumental, para la arquitectura y el paisaje, tendencia en la cual fue un máximo exponente y por otro lado, el destacado trabajo individualizado que representan hoy día sus esculturas que por algunos son denominadas autónomas, libradas a su propia presencia. Narváez es un artista respetuoso del material que utilizaba para la creación de sus obras. Se considera el escultor que mejor supo aprovechar las grandes posibilidades plásticas que estos ofrecen, como por ejemplo la madera, con la que logra una expresión realmente infinita, y las piedras de Araya y de Cumarebo en las que deja su más denso pensamiento escultórico. Entre sus obras más importantes se destacan El gato Nº 1, Fuente de las toninas de la Plaza O´Leary en Caracas, La ronda de Porlamar, el cuadro Muchachos en la Playa Nº 37, Los Veleros, entre otras. En Venezuela existen dos museos con su nombre, en Caracas y Nueva Esparta, considerados Museo Nacional de la Escultura. El Museo Francisco Narváez Caracas se plantea como un espacio para la confrontación donde los escultores puedan expresarse, desarrollarse y promocionarse, cuyas temáticas estarán determinadas por las diferentes tendencias desarrolladas en el discurso plástico de Francisco Narváez, y con los nuevos planteamientos que se estén abordando sobre la obra tridimensional. Estas dos instituciones museísticas albergan muchas de las obras representativas realizadas por este destacado artista venezolano. En el museo de Nueva Esparta dejó una selección de sus obras a la juventud estudiosa, con la intención de estimular en ellos la dedicación al trabajo, el cultivo del espíritu y el respeto y valorización del arte. Falleció en Caracas el 7 de julio de 1982 a los 72 años de edad.

Francisco Fajardo: Nació en Paraguarima entre 1527 y 1528, según el cronista Juan E. Montenegro. Fue hijo del gobernador de Margarita para ese entonces, Francisco Fajardo y la cacica Isabel, símbolo del mestizaje en América. Emprende su primera travesía en pequeñas y frágiles embarcaciones cruzando el Mar Caribe hasta tierra firme buscando la pacificación de los indígenas de la parte central del país. Viajó con 3 mestizos, 50 indios vasallos y diferentes objetos para repartirlos a los indígenas. Hablaba muy bien la lengua arahuaca. En el año 1557 regresó y los jefes locales le ofrecieron tierras para él y su gente. Accedió al gobernador Gutiérrez de la Peña nombrándolo gobernador de la Costa. Estando allí llegan un grupo de españoles cometiendo atropellos, razón por la cual el cacique Paisana se molesta y envenena las aguas de beber, ocasionándole la muerte a su madre la cacique Isabel. Por esta razón Francisco Fajardo lo asesinó. Sus días terminan en el año 1564, en Cumaná, donde fue asesinado por el español Alonzo Cobos.

Luis Ortega, Médico: Ilustre médico nacido en Porlamar el 5 de noviembre de 1850, hijo de don Gregorio Ortega Guevara y doña Soledad Alfonzo Campos. Inició sus estudios médicos en la Universidad Central de Venezuela, egresando como licenciado en medicina y cirugía. Al culminar sus estudios regresa de inmediato a la isla a ejercer su profesión. Es muy reconocida y respetable su reputación como médico en todo oriente y Trinidad, con grandes méritos para que el principal centro hospitalario lleve su nombre, como justo homenaje a un hombre humanista, científico salvador de vidas. Lamentablemente falleció en Caracas el 7 de noviembre de 1901 a la edad de 51 años.

Omar Carreño, Artista Plástico: Nació en Porlamar el 7 de febrero de 1927. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas. Vivió en Europa por 12 años. Desde 1952 sus obras juegan un poco con el abstraccionismo y desde 1954, sus creaciones transformables (polípticos), geométricas de manera rigurosa, marcaron el comienzo de una evolución constructiva que llega hasta hoy y tuvo sus principales momentos en lo que el propio Carreño llamó “expansionismo”, movimiento iniciado en 1966 con un manifiesto de grupo. Entre sus numerosas exposiciones sobresalen las realizadas en la Galería Marcon IV Roma; Museo Español de Arte contemporáneo Madrid, Lausannc Suiza, Galería de Arte Vigo Roma, Galería Durban Caracas, Museo de Bellas Artes Caracas. Las imágenes transformables, en que trabaja actualmente continúan aquella proposición inicial contenida en los polípticos, sólo que ahora entran en juego elementos tecnológicos, como la luz artificial, micromotores, etc. El estado de conservación de sus obras es bueno. Algunas de sus obras más importantes están en el Museo Narváez. Reside en Caracas, con viajes frecuentes a Francia e Italia, además de constantes regresos a su isla nativa, donde posee vivienda en el valle. Cumple una gran labor artística y educativa debido a su extensa trayectoria. Su obra escultórica fue reconocida con el premio “Pueblo de Bolívar”, del Salón Oficial 1957, primera vez que en Venezuela se premiaba una escultura abstracta. Recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1972.

Manuel Plácido Maneiro: Nació en Pampatar, el año 1759 y muere en la misma población de origen, el año 1814. Él fue un prócer de la independencia venezolana y fue uno de los firmantes del acta de independencia a nombre de la provincia de Margarita al haber ido y oído mientras trabajaba en Caracas sobre esta acta.

 

 

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