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Estado Guárico
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Guía Viajes Virtual Venezuela - Mitos y Leyendas del Estado Guárico

Mitos y Leyendas del Estado Guárico

Medalla de la Virgen del Carmelo: Es una medalla de oro de aproximadamente cinco cm. Su historia se ubica en 1910, cuando doña Severiana Romero, honorable matrona de la comunidad, se encuentra una medalla parecida a una moneda de veinticinco céntimos de la época. Esta moneda fue guardada durante un largo tiempo. Al verla nuevamente, cuenta que la moneda tenía mayor tamaño y en una de sus caras comenzaba a aparecer la figura de una virgen. La medalla siguió creciendo. La imagen que se mostraba era de la Virgen del Carmelo. En sus bordes llevaba un letrero que decía Dilectus Carmelo, que significa Amada Virgen del Carmelo. La veneraban y le rendían culto a través de velorios y otras manifestaciones religiosas. La comunidad le atribuye varios milagros.

Laguna de Plata, Leyenda: Está ubicada en la entrada del caserío Sombrerito. Su nombre proviene de su belleza y encanto. Los lugareños y vecinos pescan en esta laguna para el sustento diario. Era una parada para los viajeros. Fue un centro de reuniones de garceros de todos los colores y aves de la región. Alrededor de la laguna existe una leyenda por la muerte de varios turistas, especialmente la de un nadador. Su familia buscó la ayuda de un brujo para conseguir alguna explicación, y este afirmó que la laguna realmente tenía un encanto causante de las muertes. El brujo realizó rituales y sacrificios para que la laguna se secara. Actualmente, es de aguas mansas.

La Bola de Fuego: Es una leyenda muy antigua en Camaguán. Se dice que a comienzos del siglo pasado en el estero cerca del río La Portuguesa, aparecía una bola de fuego que asustaba a los llaneros, colocándose encima cuando realizaban sus recorridos de noche en los meses de verano. Para que se alejara de ellos tenían que replicar muchas groserías. A raíz de esto los habitantes tenían miedo de salir de noche por la sabana.

Creencias en la Luna: Es una costumbre que se ha mantenido de generación en generación, son producto del sincretismo de las raíces indígenas y de la influencia afroamericana. Esta creencia asocia las diferentes fases de la luna con el éxito de ciertas empresas, va acompañada de rituales, cantos, rezos y ofrendas para que el poder de la luna conceda las peticiones, que en su mayoría van en torno al éxito de la cosecha, la domesticación de un animal y de la cicatrización después de haber sido castrado. Se dice, por ejemplo, que en luna creciente no se puede cortar la madera porque se pica ni capar a los animales porque se mueren. Para ciertos medicamentos resulten eficaces, deben ser ingeridos de acuerdo con la luna. Se practica en las comunidades rurales.

Río Portuguesa, Leyenda: Se inicia a principios del siglo XX, cuando Camaguán empieza a crecer como pueblo. Describe que había una señora que tenía dos niños, que se quedaban solos en el rancho cercano al río La Portuguesa mientras su madre asistía a su trabajo. El hijo mayor le contaba a su madre, que su hermano se pasaba mucho tiempo en la orilla del río hablando y riendo con alguien que sólo él veía, pero ella no le prestaba atención a los comentarios de su hijo. Un día una mujer salió del agua, tomó al niño de la mano y se lo llevó con ella. Desde esta experiencia se comenzó a creer en la leyenda de que en el río La Portuguesa vivía un encanto que llamaba la atención de los niños, sobre todo de los varones, para apoderarse de ellos. Comentan que dicho encanto formó su propio hábitat en un charco de Camaguán y se manifiesta de diferentes formas o figuras, generalmente, del sexo femenino. Hay quienes aseguran haber visto en invierno una canoa conducida por una mujer llevando a bordo a varios niños, o una gallina con muchos pollitos y hasta una garza con varios pichones. Forma parte de la historia del pueblo. Para algunos constituye el relato de un hecho imaginario, y para otros es un hecho real que permite que el antiguo cauce del río La Portuguesa no se seque en verano.

Laguna de las Mujeres, Leyenda: Ubicada en la parte este de Camaguán, en el barrio Toquito, vía carretera Los Mangos. Antiguamente, su agua se empleaba para el riego y las actividades domésticas. Era hábitat de una variada fauna como los chigüires, venados y peces. Esta laguna posee una leyenda que relata la muerte de una de las mujeres que frecuentaba el lugar para bañarse y lavar la ropa. Cuenta que la mujer se ahogó tratando de salvar a un niño. Desde entonces el agua cambió de color, la laguna comenzó a secarse, los animales no bajaron a tomar agua, los peces murieron y los cazadores comenzaron a sentir y a mirar extrañas situaciones. Esta laguna ha servido de inspiración a poetas, compositores y cuentistas. Es una leyenda que forma parte de la historia de Camaguán.

Oraciones y Ensalmes: Estas expresiones poseen símbolos, elementos y creencias derivadas de tres culturas: la indígena, africana y la europea. La indígena se relaciona con procesos de idolatría, la africana con aspectos sacro-mágicos, que incluye ritos de singulares poderes y de la cultura europea proviene el pensamiento religioso, la fe que perdura en el tiempo, incorporando el presente con el pasado. Se emplean para proteger la existencia o alejar el peligro. En Camaguán se utilizan contra el mal de ojo, culebrillas, erisipela, lombrices, parásitos, picadas de culebra, plagas e insectos. Sirven también para espantar culebras y proteger a las personas y animales.

Ánima del Tacón: Entre los municipios Chaguaramas y Mercedes del Llano, se encuentra el caserío Caja de Agua. En este caserío, cuentan los pobladores, hay una aparecida que a media noche camina haciendo sonar un tacón, es conocida por el nombre de Victoriana. Relatan los habitantes que fue una mujer que llegó con la compañía petrolera al caserío. Era muy alta, usaba faldas largas y le gustaban mucho los bailes. Comentan que Victoriana antes de morir, pasó la noche bailando hasta el cansancio. Cuando se dirigía a su casa se detuvo en una quebrada, aturdida por el calor y el cansancio, metió los pies en el agua fría con intención de bañarse pero murió al instante. No se le conoce maldad, por eso los moradores del lugar la ven como un ánima milagrosa, le llevan flores, le prenden velas y le hacen peticiones -que dicen ser concedidas. En su honor han construido una capilla en el lugar donde encontraron el cuerpo inerte de la mujer. Sienten mucho respeto por ella y muchas personas conocedoras de esta creencia, tratan de relatarla a todos los que vienen a visitar el caserío.

Aparición de la Virgen de las Tres Rosas: En el año 1999, el hijo de la señora Luisa Castillo de Requena se enferma de la columna, por lo que debía ser intervenido quirúrgicamente. En ese momento varias personas le sugieren que haga una petición a la Virgen de las Tres Rosas, para que ayude a su hijo a superar su situación de salud. A pesar de ser devota de la virgen la señora Luisa no había pensado en pedirle. No obstante, mientras su hijo estaba hospitalizado en Maracay, visita una capilla que estaba en el hospital y pide por la salud de su hijo. Al salir del hospital compra un libro que incluía la novena de la Virgen de las Tres Rosas por lo que aprovecha la coincidencia y empieza a rezarle la novena. A los pocos días, su hijo fue dado de alta y ya no fue necesaria la operación. Desde entonces, la señora Luisa se unió a la devoción por la virgen, prometiéndole evangelizar en su nombre, por un año. Después de lo vivido comienzan las apariciones de la virgen en su habitación en la que irradiaba una luz muy brillante y dejaba escarcha a su paso. Todas las personas devotas de la virgen dan fe de los milagros que realiza y de las sus apariciones.

Ánima del Guatacaro: Sobre el origen de esta ánima milagrosa cuentan viejos de Chaguaramas que durante el mandato de Juan Vicente Gómez, fueron llevados varios estudiantes sublevados a construir una carretera, el Camino Real, en la que trabajaban durante todo el día. Para este trabajo eran utilizados instrumentos de aquella época como el pico y la pala. Cuentan que uno de los estudiantes, agotado y con las manos llenas de sangre, le dice al general: "¡Mi General!, ya no puedo más, ayúdeme, mire cómo tengo mis manos". Entonces el general le quitó el pico y el estudiante se fue a sentar debajo del árbol de Guatacaro. Mientras descansaba distraído, el general le quitó la vida con el mismo instrumento que usaba para trabajar. Los habitantes del pueblo lo sepultaron en el mismo lugar donde murió y construyeron una capilla de palma, donde le agradecen por los favores recibidos y los milagros realizados pues dicen que es un "ánima milagrosa".

El Muerto de San Felipe: Cuentan que un hombre que aparece en los días de Semana Santa. Prudencio Requena relata que el señor Ramiro, cuando tenía catorce años, fue a buscar leña, cuando de pronto sintió que alguien caminaba detrás de él y que iba creciendo a medida que se acercaba. Este espanto se dejó ver por unos minutos, pero inmediatamente desapareció y al poco rato el joven Ramiro sintió un empujón, sin embargo, no logró ver a nadie y corrió de regreso a casa muy asustado. Esta es una creencia que se mantiene en el pueblo y a la cual muchas personas hacen referencia.

Ánima de Cocina: Se cuenta que un trabajador de Chaguaramas llamado Casimiro Santaella, se había perdido en unas montañas cercanas, cuando lo encontraron yacía muerto en la finca Santinela de Cocina. Al parecer mientras caminaba se comió una fruta silvestre llamada tarare, lo que causó su muerte. El grupo de personas que lo hallaron, procedieron a darle sepultura donde yacía. Ahora las personas que afirman que puede cumplir peticiones acuden con ofrendas en agradecimiento por los favores recibidos.

La Leyenda del Limonero: Este es un árbol de poca altura que tiene aproximadamente cincuenta años y está ubicado en la plaza Bolívar por la calle Cedeño. Relatan los pobladores, que los frutos y hojas de este árbol fueron utilizados por muchas personas, para realizar curaciones milagrosas de enfermedades que se sucedieron durante las batallas federales en Chaguaramas. Actualmente los habitantes pueden seguir disfrutando de sus hojas y ramas para curar pequeñas dolencias.

Leyenda de la Mata de Mango: Esta mata mide aproximadamente 20 m de altura y su tronco es de gran grosor. Cuentan los pobladores que tiene más de cien años; y se desconoce el nombre de la persona que lo sembró. Está ubicado en un lugar llamado para muchos pobladores el Manglar por la cantidad de matas de mango que allí se encuentran sembradas. Los lugareños dicen que al pie de ese árbol suelen haber apariciones, al caer la medianoche, las personas que transitan cerca son espantadas.

Leyenda del Ánima de Pica Pica: A un lado de la extensa carretera que atraviesa los llanos de Guarico, se levanta majestuosa la célebre y milagrosa Capilla del Ánima de Pica Pica. Sobre el origen de ésta ánima bendita, cuentan los viejos de la población de Chaguaramas, que hace muchos años, en el sitio llamado Los Picapicotes y que actualmente se conoce con el nombre de Monte Azul, se le extravió a uno de los arrieros que transitaba por aquel lugar una de las bestias de carga. Al buscarla por los montes cercanos, encontró debajo de una mata de Pica Pica los restos de un ser humano; los de su vestimenta ayudaron a comprobar, más tarde, que pertenecían a un soldado, quien huyendo de la Batalla de Jácome, se internó en las montañas del río Manapire. El arriero prometió delante del cuerpo, que le daría cristiana sepultura, con tal de encontrar a la bestia extraviada antes del amanecer. Este fue el primer milagro concedido por el ánima de Pica Pica. No obstante, por alguna razón el arriero olvidó cumplir la promesa hecha al ánima y de regreso a Valle de La Pascua el hombre enfermó de pronto; al sentir que ya estaba cerca la muerte, le contó a sus hijos lo sucedió y les rogó que se hicieran cargo de cumplir la promesa que él había olvidado. Con el pasar de los años, el ánima de Pica Pica ha ido adquiriendo fama principalmente entre los arrieros y ganaderos, y actualmente su santuario es unos de los más visitados por la gente del pueblo y de toda Venezuela.

Ánima del Candil: Los pobladores de Chaguaramas aseguran que esta ánima es maligna, debido a que tiene pactos con el diablo. Esta historia se inicia cuando un muerto le dio un dinero que tenía enterrado a dos hombres de la comunidad llamados Manaure y Matos. Una vez ubicado el lugar donde el muerto en teoría tenía el entierro, Manaure y Matos lo desentierran y se quedan con el dinero. Al regresar toman el camino equivocado hacia el pueblo, y nunca regresaron, por lo que en el pueblo se dice que se suicidaron, Manaure se ahorcó y Matos se disparó. Con el paso de los años dicen los pobladores de Chaguaramas que el Ánima de Manaure se aparece a los caminantes y les ofrece el dinero del nombrado entierro a cambio de que la persona le entregue a Manaure uno de sus hijos.

Leyenda del Túnel: Señalan los pobladores que es un túnel bastante largo, ya que se presume que se inicia en el sector La Lejanía, ubicado cerca del desvío hacia Las Mercedes del Llano por la antigua carretera hacia Valle de La Pascua. Éste pasa por debajo de la iglesia donde, según se cree, hubo una entrada; y llega al sector Paja Brava, saliendo hacia El Sombrero. Este túnel fue construido por los presos de los ejércitos en la época de la Colonia. Estaba recubierto de ladrillos, con el fin de que sirviese de escondite. También se comenta que familias pudientes ocultaban ahí sus joyas y tesoros y que murieron atrapadas muchas personas.

Aparición del Venado
: Cuentan los pobladores del caserío Casianero, que en la entrada hacia la población, se aparece a altas horas de la noche un venado que distrae a los conductores y no los deja seguir su camino. Esta aparición hace que éstos se detengan, luego se transforma en una mujer, que se sube en los carros y ocasiona accidentes fatales. Comentan que tres personas han perdido la vida por esta aparición; en la entrada hacia el caserío se pueden observar las cruces que recuerdan sus muertes. Muchos de los habitantes del lugar, sugieren a los visitantes no viajar muy tarde, pues hasta ellos mismos tratan de no regresar tarde al caserío, para evitar encontrarse con la aparición.

Leyenda de la Muerta de la Curva Peligrosa: Durante muchos años se ha escuchado acerca de esta aparición; se cuenta que la mujer es capaz de volver loco a quienes la ven. Relatan los pobladores que sale en las madrugadas pidiendo un aventón en la curva peligrosa de la carretera nacional, vía Las Mercedes del Llano. Los conductores señalan que la han visto a la orilla de la carretera, pidiendo que la lleven. Los que no se paran, al recorrer buen camino se dan cuenta de que la llevan sentada dentro del carro; y los que le ofrecen la cola, observan que la mujer se baja del automóvil antes de que éste se detenga. Esto los asusta llevándolos a aumentar la velocidad e incluso a sufrir accidentes; otros regresan a sus casas asustados y balbucean incoherencias.

Veneración de las Palmas Benditas: Familias enteras de la población de Chaguaramas tienen gran fe y devoción en las palmas benditas y en sus bondades. Se dice que alejan a los malos espíritus de los hogares y que despojan las cosas de cualquier tipo de maldad. La gente suele colocar las hojas de la palma, entretejidas en forma de cruz en la parte superior de los marcos de las puertas de las casas, porque dicen que así la casa recibe la bendición de la palma, y de paso ésta aleja los relámpagos. También se suele quemar una hoja de palma y poner las cenizas en las esquinas de las habitaciones, o colocar una hoja de la palma sobre un tambor con agua para alejar de la zona los truenos y los relámpagos.

Aparecidos de la Casa del Sol: La casa del Sol fue el cuartel del general Piña, para finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX. Por su condición de cuartel y cárcel, gran cantidad de soldados y prisioneros murieron en sus instalaciones. Años más tarde y una vez terminadas las guerras, la Casa del Sol es utilizada como vivienda por civiles miembros de la comunidad, en calidad de inquilinos. Con el pasar de los años han sido muchas las familias que en la casa han habitado, pero ninguna ha llegado a establecerse permanentemente porque según cuentan los miembros de esas familias, en las noches se escuchan ruidos, lamentos y se ven apariciones y espantos que dicen ser las almas en pena de los soldados y prisioneros que perecieron en el cuartel durante la guerra.

Cómo Matar el Gusano de la Siembra: Los agricultores de la comunidad en muchas ocasiones ven sus cosechas amenazadas por diferentes plagas, una de las más fuertes y dañinas es la del gusano. Por esa razón en la localidad de Chaguaramas es muy solicitada la señora Pía Álvarez, quien es conocida como la curandera del pueblo. Cuenta la señora Pía que cuando ella reza la oración para matar el gusano, se escucha un sonido increíble y un olor muy fuerte. Según ella esta oración es tan fuerte que no sólo mata los gusanos sino también culebras y demás parásitos que pueda haber en los sembradíos. Cuando la señora Pía va a ensalmar una siembra para matar los gusanos, lo primero que hace es mandar a desalojar la finca, fundo o terreno donde se encuentre, luego se coloca en el centro de la siembra y dirige su oración a tres puntos cardinales, sur, norte y este, porque según la señora Pía el oeste se deja libre para que la plaga pueda salirse del sembradío.

Creencia del Trompo: Los pobladores de mayor edad de Chaguaramas tienen por tradición buscar agua y objetos de metal con un trompo que es preparado de manera especial. Aún algunas familias son reconocidas por realizar este ritual, como es el caso de la familia Requena, donde Prudencio Requena le enseñó este oficio a su hija Magda Emilia. Cuenta ella que en una oportunidad su padre y el Saul Belisario salieron al campo con un trompo en busca de metales, y encontraron un cofre con morocotas, pero éste pesaba tanto que lo dejaron oculto y decidieron volver al dia siguiente, pero al día siguiente uno de los dos habia extraido el cofre sin que el otro lo supiera y de ahí ambos rompieron relaciones. En la Semana Santa, específicamente el Jueves Santo es seleccionado un trompo que se corta con anticipación en luna menguante para que sea más duradero. Lo atan por la parte superior y salen al campo todos los habitantes en grupo a buscar agua o dinero enterrado.

Los Ensalmes de Pía: Personas del municipio y fuera de éste, reconocen los trabajos de Pía Álvarez, como lo son sus ensalmes, sus curas para el mal de ojo, culebrillas, torceduras, entre otros males. Todas estas dolencias son curadas por medio de oraciones y por medio de la fe y las oraciones tanto de cada paciente como de la señora Pía. Ella, desde muy pequeña, fue aprendiendo el oficio de su padre, Julio Álvarez, quien vio en ella aptitudes y decide transmitirle sus conocimientos. La señora Álvarez recibe personas con cualquier tipo de dolencia como: torceduras, culebrillas, mal de ojo y un tipo de enfermedades que ella llama postizas, mientras los trata les reza una serie de oraciones de acuerdo a la afección que la persona presente, utilizando para tal fin un crucifijo de madera y un ejemplar de la Biblia.

El Muerto de la Mata del Mono: Esta leyenda popular cuenta que en un espeso aunque no extenso bosque de Guardatinajas aparece guindado de un árbol el fantasma de un hombre que asusta a las personas, principalmente a los fiesteros que transitan solos por el lugar, ya sea de día o noche.

Leyenda de El Carretón de las Ánimas: Se dice que El Carretón de las Ánimas recorre el casco central de Calabozo de noche haciéndose escuchar por los pobladores de la comunidad y provocando su espanto. Cuentan que a mediados de los años treinta, las personas prohibían a los niños mirar por las ventanas de noche por miedo a que vieran pasar El Carretón de Las Ánimas.

Leyenda de El Pelón: Se cuenta que El Pelón era un hombre calvo de contextura robusta que merodeaba por los Llanos venezolanos acompañado por una banda de ladrones y obligaba a las personas notables e influyentes de la ciudades por donde pasaba a bailar La Pava, canción que entonaban los ejércitos patriotas antes de la batalla en época colonial. Si aquéllos se rehusaban, El Pelón los azotaba hasta la muerte. Sin embargo, en una oportunidad éste le perdonó la vida a una de sus víctimas, al aparecer en el lugar doña Emperatriz, también conocida como La Rubia, por quien El Pelón deliraba. Dicen que murió descuartizado y desde entonces muchos aseguran que su alma deambula por la población asustando a la gente.

Leyenda de La Sayona: Cuenta la leyenda que La Sayona es una dama que camina de noche por las calles del pueblo en busca de aventuras amorosas, cubierta por un manto de color blanco, causando pánico entre aquellos que la veían. Sobre esta historia existe otra versión que asegura que se trataba de la hija de personas adineradas del pueblo, que vivía cerca de la Iglesia El Carmen. Se cuenta que un día La Sayona recorría las calles de noche tapada con un manto en busca de aventuras y su padre, después de seguirla, le alcanzó, le quitó el manto y descubrió que aquella era su hija.

Leyendas de La Aguadita: La Aguadita es un sitio natural importante para los habitantes de los caseríos aledaños, pues los provee de agua y de una gran vegetación. En torno a ella se han tejido varias historias. Se cuenta que La Aguadita mitigó la sed del pueblo de Tucupido, en épocas de sequía, y que mientras más agua se extraía de ésta más agua brotaba por lo que la gente creía que su cantidad de agua era infinita. En ella se hacían grandes jornadas de lavandería donde las mujeres se juntaban y mientras lavaban, hervían agua en ollas de lata y preparaban sancocho para compartir. Se dice que cuando había discordia o enfrentamiento entre las mujeres que lavaban, el agua de La Aguadita se tornaba rojiza lo cual impedía que siguieran lavando. Otra de las historias cuenta que un pescador y su familia vivían cerca de ella. Luego de cierto tiempo, los hijos del pescador comenzaron a morir. Un día el pescador lloraba junto a su esposa cerca de La Aguadita y se les apareció el espanto de una mujer muy bella, vestida con ropa transparente, y les dijo: "que ahora ellos sufran lo mismo que ella sufría cada vez que ellos mataban a uno de sus hijos (los peces)".

Leyenda del Chivato: Esta creencia cuenta que una criatura -mitad hombre mitad chivo- de color negro y grandes uñas, salía en las noches y asustaba a los habitantes de la localidad, emitiendo un fuerte sonido, semejante al de un chivo. Esto ocurría en el sector Mandilito y sus alrededores, extendiéndose luego a otros sectores, a principios de1900, años en que la localidad sólo permanecía alumbrada en su casco central. Esta es una historia muy conocida en la localidad y se ha mantenido durante muchos años, despertando la curiosidad de sus hab
itantes por saber quién era el chivato. Algunos afirman que era un señor de nombre José Aníbal Sánchez quien se divertía asustando a las personas.

Leyenda del Jinete sin Cabeza: Esta leyenda local cuenta que, en Tucupido, aparece cabalgando un hombre uniformado sobre un caballo. Se dice que es José Félix Ribas, quien va por la calle Sucre –lugar donde fue ejecutado- hasta llegar a la calle Zaraza, por el sector Ramonote, para dirigirse hacia el lugar donde fue enterrado uno de sus brazos. Se cuenta que la figura cabalga rápidamente y que no tiene cabeza, por ello el fantasma es conocido como el jinete sin cabeza. Se afirma que, a inicios del siglo XX, cuando aún no había electricidad en la localidad, las personas que pasaban por algunas de estas calles, en horas de la madrugada, eran asustadas por la aparición fantasmal. Los pobladores cuentan que aún se aparece. Dicen que las pocas personas que lo han visto murieron rápidamente. Esta es una de las leyendas más emblemáticas de la localidad, de ella se ha realizado muchas versiones y ha sido inspiración para poemas, canciones y declamaciones.

El Fantasma del Roble: Cuenta una señora del lugar que una noche, regresaba de la casa de una de sus hijas "algo" no le permitió continuar su camino. Justo cuando estaba cerca de un árbol de roble en el sector Caja de Agua. En ese momento, se encontraba acompañada de un niño, quien la ayudó a salir de aquel sitio. Se ha creado un aura de misterio y temor al pasar por aquel lugar, aun cuando el árbol ya no existe, ya que mucha gente afirma que se les ha aparecido el fantasma del roble en distintas formas: sea como perro con los ojos llameantes, como cachicamo o como vela ardiente.

Ensalme Contra el Mal de Ojo: Esta creencia se ha mantenido durante muchos años en el municipio José Félix Ribas. Se considera que se puede curar con oraciones. Para realizar el ensalme se usan comúnmente tres ramas tiernas de tua tua, hierba mora o escobilla y una vela. Se inicia con la señal de la cruz, se encomienda el enfermo a San Pablo y a San Pedro, se enciende una vela blanca en honor a estos santos y se reza un Padre Nuestro y un Avemaría. Para finalizar, se reza la oración de San Alejo y se golpea suavemente el cuerpo del afectado con las ramas. Este procedimiento se repite por tres días seguidos.

Leyenda de la Mujer del Bastón: La narración de esta historia ha generado en la población de Tucupido temor y respeto. Cuenta la leyenda que la mujer del bastón poseía una inmensa fortuna, acumulada gracias a su gran ambición por el dinero. Esto la convirtió en un ser amargado y egoísta, que no compartía su fortuna con las personas que iban a pedirle ayuda. El temor a ser robada la llevó a enterrar el dinero en su propia casa. Cuando murió su alma quedó vagando dentro de la casa. Se dice que, por las noches, espanta con su bastón a las personas que habitan en la casa actualmente.

Leyenda del Canto del Alcaraván: El alcaraván es un ave nocturna de cabeza redondeada, patas largas y amarillas y grandes ojos amarillos, que emite un sonido particular. En algunos caseríos del municipio Ribas esta ave es premonitoria y los habitantes se sienten informados cuando canta. Cuando algún padre con hijas en edad casamentera escucha el canto del alcaraván se pone nervioso, porque se pregunta, cuál de sus hijas estará embarazada. Los lugareños creen que, con su canto particular, el ave anuncia el embarazo oculto de una mujer. Afirman que hasta que la mujer no dice que está embarazada, el alcaraván no deja de volar sobre su casa.

Leyenda de la Hamaca: En la actual casa de la familia Berroterán vivió una familia de apellido Urbina. Se dice que Eulalia, la dueña de la casa, falleció mientras daba a luz a su hija. Durante los novenarios la niña, acostada en una hamaca, no dejó de llorar en ningún momento. Sus tías la revisaban, la cargaban y veían que nada malo le ocurría aunque no dejara de llorar por un segundo. Sus llantos se mantuvieron ininterrumpidos durante los rosarios. Para hacerla dejar de llorar la bebé fue envuelta en una sábana roja, se le hizo una cruz de carbón y se le hicieron cruces con cintas rojas y negras. No fue sino hasta el último día del novenario que la niña dejó de llorar. Asombrados, los asistentes al rosario se acercaron a la hamaca acostada y vieron con asombro cómo la hamaca se movía sola, como si alguien la estuviera meciendo. A la mañana siguiente, cuando fueron a buscar a la bebé se dieron cuenta de que no estaba en la hamaca. Esto hizo pensar que la bebé fue mecida la noche anterior por el espíritu de su madre, quien a la mañana siguiente regresó a buscar a su hija.

Leyenda de Beatriz Juliana de la Soledad Pedrique: Hace unos cien años, una muchacha llamada Beatriz Juliana de la Soledad Pedrique quedó sola al morir todos sus hermanos. Tras la muerte de éstos ella hereda sus bienes y los destina a ayudar a los pobres, a quienes brinda comida y dinero. Murió soltera y fue enterrada en el cementerio de la región. Pasó el tiempo y sus restos fueron trasladados a la iglesia. Para sorpresa de todos los testigos, el cadáver de Beatriz Pedrique no mostraba signo alguno de descomposición. El cuerpo fue depositado en una urna de vidrio y enterrado en un lugar desconocido del templo. Años después con la visita pastoral del obispo, se decide buscar el sitio exacto donde Beatriz Pedrique fue enterrada, lo que atrajo el terror de los vecinos de la comunidad (se creía que si el cuerpo de la muchacha llegaba a sangrar iban a ocurrir grandes catástrofes). Sin embargo, el cuerpo no fue conseguido. En 1960, en plena restauración de la iglesia se consiguió en el piso el cadáver intacto de una muchacha vestida con un jumper marrón, blusa blanca, dos trenzas negras que caían sobre sus hombros y las manos cruzadas en el pecho llevando un rosario.

Leyenda del Entierro de La Carmenatera: Cuenta la leyenda que en la hacienda La Carmenatera, se desenterró una tinaja llena de morocotas de oro. Al morir, el dueño de la hacienda se llevó a la tumba el secreto del lugar exacto donde dicha tinaja se encontraba guardada. Al pasar el tiempo, los obreros que trabajaban en la hacienda y los vecinos comenzaron a oír ruidos, silbidos y a ver cosas extrañas. Un día un obrero se acercó a la casa y vio las paredes moverse y las lámparas encenderse y apagarse sin razón aparente. Vio a un hombre vestido de blanco que le dijo ser un alma en pena y quien le pidió ayuda. El obrero salió corriendo, pero a los días otro hombre dijo haber visto una luz azul entre los matorrales, lo mismo le sucedió a varios hombres más. Desde ese día se dice que en ese lugar se encuentra enterrado el tesoro de La Carmenatera, pero hasta ahora, nadie ha podido hallarlo. Se dice que para ello hay que dormir en el sitio, esperar que aparezca el muerto, recibir siete planazos sin ropa alguna, siete latigazos colgado por los pies y correr delante de un toro negro. Esta historia forma parte de la tradición popular y se ha preservado a través de los años, pasando de generación en generación.

Leyenda Guaiquerí: Cuenta la leyenda que existen unos pequeños saurios llamados Guanapitos de color amarillo con listas negras longitudinales. Un día un pequeño guanapito fue atacado por un gavilán golilúo. Impulsado por la rabia y la impotencia de no haberse podido defender de tal ataque, comenzó a reclamarle a los dioses y preguntarles por qué lo habían creado tan pequeño e indefenso. Los dioses respondieron que su destino era ser alimento de animales más grandes, así como él se alimentaba de animales e insectos más pequeños. El guanapito no aceptaba esta razón y su queja se hizo más insistente y airada. Frente a esto, el gran dios hizo aparecer un gran trueno que abrió una zanja en la tierra y el cuerpo del Guanapito se convirtió en líquido y se deslizó por la zanja. Es así como hoy día corre mansa y callada la pequeña quebrada de Guanape, hasta llegar a los brazos de su hermano el río Orituco, quien lo recibe cariñoso y lo conduce hasta su hermano mayor, el río Guárico. Esta hermosa leyenda es conocida por todos los miembros de la comunidad y suele ser de gran agrado para los niños y jóvenes. Además, enseña a conocer y valorar los animales de la región.

Leyenda de la Virgen de Las Mercedes de la Calle Chapaiguana: Cuenta la historia que hacia finales de 1800 Alejandra Cumache se encontró con una linda piedrita blanca que brillaba. Ese día, Alejandra tenía un fuerte dolor de estómago e, inconscientemente, se estrujó fuertemente la piedrita contra su barriga y, sorpresivamente, el dolor fue cediendo. Ella tomó la piedra y la guardó en un baúl. Pasado el tiempo, encontró entre sus cosas el frasco con la piedrita dentro, la miró fijamente y detalló una imagen de la virgencita grabada en ella. Le echó agua bendita y la colocó en el altar de su casa. Al tiempo, un sacerdote la vio y también reconoció la imagen de la Virgen, a la cual llamó Virgen de Las Mercedes. Con el tiempo, la piedra fue creciendo y la imagen de la Virgen es ahora más clara y definida, incluso, puede verse la silueta del Niño Jesús que la Virgen lleva en brazos. La imagen ha pasado por las manos de varias familias y altares, ubicándose hoy día en una capilla en la calle Chapaiguana. Esta capilla fue construida por Teresa del Corral de Moja, por un favor concedido. Se considera que esta Virgen es milagrosa y por ello muchísimos devotos la visitan llevando sus plegarias y agradecimientos.

Leyenda del Nombre de Altagracia de Orituco: Existe una leyenda que atribuye el origen del nombre de Altagracia de Orituco a un litigio entre el cacique Chapaiguana, cuyo nombre bautiza a una calle de la ciudad- y Diego de Aragort. Según esta historia, Chapaiguana se presentó ante el Consejo de Indias exigiendo le fueran devueltas unas tierras de su propiedad que habían sido usurpadas por Aragort. Se dice que el cacique ganó el caso y que el rey de España, movido por la fidelidad de Chapaiguana, le concedió la "alta gracia" de no pagar impuestos reales. Desde ese momento sus tierras recibieron el nombre de Altagracia de Orituco.

Leyenda del Manantial del Merecure: Manantial de aguas cristalinas en donde había una mata de merecure. Este manantial era visitado por muchas familias que tenían problemas con el surtido de agua. Se cuenta que el manantial de agua se perdió porque dos señoras se pelearon hasta con los puños y una de ellas maldijo el agua. Existe otra versión que mantiene que fueron anguilas las que secaron el manantial.

Leyenda de la Bola de Fuego o Candileja: Leyenda que cuenta la historia de una mujer que mantuvo una relación incestuosa con uno de sus hijos, luego de asesinar a su legítimo esposo. Según una versión, esta mujer tuvo una discusión con su esposo a causa de que éste no la iba a llevar a un baile que se realizaría en un pueblo vecino. La mujer le advirtió que de no llevarla él no asistiría tampoco, ni a ese ni a ningún otro baile. El esposo no hizo caso y la mujer materializó su amenaza, teniendo la ayuda de sus dos pequeños hijos para consumar el acto. Cuando uno de ellos creció y presentó una figura atractiva para las mujeres la madre lo sedujo y lo convirtió en su amante, razón por la cual al morir le fue negada las puertas del cielo y condenada a vagar por los caminos del Llano en forma de esfera de fuego, aterrorizando a los caminantes de noches oscuras, especialmente las de la semana previa a la Semana Santa. A quienes se les aparece la bola de candela deben maldecirla, arrastrar una soga o desmontarse del caballo y tenderse boca abajo para ahuyentar al demonio.

Leyenda de Juan Machete: Es una de las leyendas más difundidas de los Llanos venezolanos. Cuenta la historia de un ambicioso hombre que hizo un pacto con el diablo para obtener a cambio de su familia, riquezas y fama. Cuando esta persona le pidió al diablo lo que ambicionaba éste le propuso que tomara un sapo y una gallina, les cosiera los ojos y los enterrara vivos el viernes santo a media noche. Luego debía invocarlo de alma y corazón para que el pacto se materializara. Después de este hecho los negocios de Juan prosperaron hasta convertirse en el hombre más rico y poderoso de la región llanera, obteniendo éxito en todos los negocios y proyectos que se planteara. Un día misteriosamente comenzó a desaparecer su ganado y a disminuir su riqueza, hecho que hizo que Juan Machete se fuera de esas tierras y desapareciera en la selva, no sin antes enterrar el resto de la fortuna que tenía. Se cuenta que algunas personas han visto a un hombre que escupe fuego y que impide el desentierro de la fortuna de Juan Machete.

Aparición de Doña Anita: Desde hace aproximadamente cinco años, en el hospital del sector, específicamente en la sala de nebulizaciones, se dice que aparece el fantasma de una mujer. El personal del mismo identifica la aparición con una señora llamada Anita que, en vida, había sufrido de asma. Era una anciana de piel y cabello blanco, de baja estatura, que tenía por costumbre llegar al hospital repartiendo caramelos a los médicos y enfermeras. Ella misma se nebulizaba para luego acostarse en una cama esperando ser atendida. Un día, sufrió un infarto intestinal en su casa y al llegar al centro médico-asistencial ya estaba muerta. Quienes la han visto dicen que camina por los pasillos, entra a la sala de nebulizaciones, y se acuesta en una cama. Cuando alguna enfermera se acerca para asistirla, la mujer desaparece.

Leyenda del Carretón: Según cuentan los habitantes de Ortiz, pasada la media noche se siente el sonido de una pesada carreta por las calles de Ortiz. En su recorrido se oye como si arrastrara cadenas, sonido que recuerda épocas en las que el pueblo sufrió epidemias y las carretas eran usadas para recoger a los difuntos y llevarlos hasta el cementerio viejo, lugar donde deja de oírse el estruendo de esta fantasmal carreta.

Leyenda del Muerto que sale en el Club Los Cocos: Aquellos trabajadores encargados de cuidar en las noches las instalaciones del club Los Cocos afirman haber sentido durante las horas de la noche sonidos como si trasladaran cajas de cerveza desde la habitación de descanso de los cuidadores hasta un depósito del club. También sienten cómo el chinchorro en el que duermen es movido por una mano invisible. Se cree que estos fenómenos sobrenaturales tienen como causa que el antiguo dueño de las instalaciones tenía un saco de huesos en el interior de la construcción para que cuidara sus pertenencias. Por estos fenómenos el personal de vigilancia del club debe ser renovado constantemente, pues renuncian debido al terror que sienten cuando cae la noche.

Leyenda del Muerto de Mañosito: Se dice que en las cercanías de El Sitio, entre Cajonote y Mañosito, existe un ánima en pena y un tesoro escondido. Se cree que el dinero fue enterrado por el antiguo dueño de las tierras donde ocurren los extraños fenómenos. Como nunca se supo qué hacía este rico personaje en vida con su dinero, se cree que después de muerto aparece bajo la forma de un extraño resplandor que trata de conseguir a quien darle su dinero y lo libre del pecado de codicia que lo llevó a penar de esta manera.

Leyenda del Espanto del Limón: Se cuenta que las personas de este caserío evitaban tener problemas con la justicia por miedo a que las llevaran a la prefectura del pueblo, ya que según ellas, en el patio había una mata de limón en la que salía un espanto que ni aquellos que lo habían visto sabían cómo describir. Se dice que cuando alguien estaba en la celda, la mata de limón movía sus ramas fuertemente y el cautivo escuchaba alaridos que nadie más oía. Quien estuviera allí preso llegaba a sentir tal pánico que pedía que lo sacaran jurando que nunca más se volvería a portar mal. Muchas personas que todavía habitan en el pueblo recuerdan y cuentan esta leyenda que forma parte de su patrimonio oral.

 

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