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guiaviajesvirtual.com - Venezuela - Museo de Arte Colonial Quinta Anauco

Museo de Arte Colonial Quinta Anauco

El Museo de Arte Colonial Quinta Anauco se encuentra ubicada en la calle Arístides Rojas, San Bernardino. Se trata de la casa más antigua que nos ha quedado de la época de la colonia. El Capitán Juan Sánchez Morgado, quien fue el primer alcalde ordinario de la ciudad, la levantó en el camino hacia Galipán, en una cuadra que le cedió el Ayuntamiento, donde tenía un fundo ganadero y siembra de árboles frutales y legumbres. Su orden fue construir "una casa de tapias, cubierta de tejas". Esta casa de 1632 refleja la economía caraqueña de la época y es testigo de la arquitectura doméstica colonial.

 

 

Fue declarada Patrimonio Histórico en 1970. Su último propietario fue Luis Suárez Borges, quien la adquirió en 1950, e hizo dos intervenciones, una para habitarla y una modificación de la estructura original en 1955.
Es una casa de campo, de una planta, con varios niveles y pasillo exterior, con más de 700 m2 de construcción, con dos patios internos y las habitaciones en hileras, las cuales se comunican interiormente. El acceso a la casa es por bellos jardines donde se encuentra lo que fue la reja de entrada con su campana, tal como puede verse en fotos antiguas.
Cubriendo la entrada principal de la casa y permitiendo la entrada independiente a la sala, escritorio y oratorio, está el llamado corredor exterior. Este se utilizaba sólo en ocasiones de grandes fiestas o recibimientos y normalmente para el uso de los que asistían al escritorio o para los que asistían a la misa en el oratorio.
La sala principal siempre situada al frente, ocupaba la habitación más grande y lujosa de la casa. Durante el siglo XVIII fue el lugar de recibo protocolar, de gran formalidad. Las molduras del techo se pintaban y doraban de acuerdo al color de las cenefas de las cortinas y del color de los florones de donde colgaban las arañas. Las paredes pintadas de blanco estaban cubiertas parcialmente con un zócalo de tela de damasco, papel o cuero repujado. A fines del siglo XVIII se pintarían estarcidos de colores, llamados "cintas" a imitación del papel francés. De los muros colgaban innumerables retratos de familia, láminas, espejos y cuadros religiosos; todo colocado de manera simétrica. Todos los asientos se adosaban a las paredes, para dejar el paso libre a las señoras con sus amplios vestidos. Al momento de sentarse los sirvientes acercarían las sillas al lugar escogido para la conversación.
Cuatro mesas rinconeras ocupaban las esquinas y sobre ellas se ponían los candeleros con sus guardabrisas los cuales, junto con las arañas, espejos y cornucopias, ayudarían a la iluminación. El número de velas encendidas indicaría la importancia del visitante. El mobiliario de esta sala pertenece a la segunda mitad del siglo XVIII.

En la actualidad, en uno de los patios funciona el Teatrino y el otro es el Patio de Rosas, donde funciona un café. En uno de los jardines fue construido un anfiteatro de inspiración griega, así como un baño ecológico que funciona sin agua y está diseñado para crear abono. En el interior, el centro cuenta con un infocentro y una sala de conferencia.

La Quinta de Anauco tuvo originalmente dos caballerizas, una de las cuales sirve hoy de Sala de Usos Múltiples. Esta hermosa sala tiene capacidad para 180 personas, y cuenta con un piano de cola, televisor, equipo de video y aire acondicionado central. Además de las actividades culturales propias, la Sala de Usos Múltiples, así como el área de Caballerizas y estacionamiento adyacente, son cedidas gratuitamente a los patrocinantes y benefactores en retribución a su auspicio. Puede ser solicitada por terceros, bajo contrato, para la celebración de eventos especiales de tipo corporativo, previa aprobación de la Junta Directiva.

La entrada lateral de la casa, protegida por un tejaroz, corresponde más bien a las portadas de las casas urbanas, las cuales tenían un alto y grueso portón de madera con clavos y otros aditamentos de bronce fundido "calculado para admitir un jinete con su caballo con comodidad". En este corredor los sirvientes en librea atendían al visitante, tomando sus sombreros, capas y bastones; o le abrían la puerta de la silla de mano ayudándolo a bajar de ella.
Las sillas de mano estaban forradas por fuera con vaqueta de Moscovia teñida de negro, claveteada con tachuelas doradas, Otras estaban forradas con un lienzo fino encolado, pintado al óleo y barnizado, a veces con dorados y pinturas decorativas o con el escudo nobiliario de la familia. La parte interior estaba lujosamente forrada de damasco, raso o terciopelo, con cortinas y el asiento también forrado con géneros semejantes. Junto al corredor interior, con acceso desde la Entrada Lateral de la Quinta, se encuentra la Sala de Entrada, donde se recibía a los visitantes hasta tanto fueran anunciados a los propietarios. Esta sala está amoblada con mobiliario de fines del siglo XVII y comienzos del XVIII.

En todas las casas de campo o haciendas había una campana, como la que cuelga de la viga, que servía para llamar a la servidumbre o a la esclavitud a la hora de los rezos diarios del rosario o para avisar las horas de las comidas.
La cochera es una pequeña edificación de dos pisos que fue concebida originalmente para guardar, en la parte baja, el coche principal y algunas sillas de mano. El piso superior se destinaba para una pequeña sala de recreo o juegos.
En el jardín se encuentra la Pila Bautismal de la Iglesia de San José de Chacao. Granito del Ávila. En el medio de la columna se lee la siguiente inscripción: " Si alguno no renaciere del agua del Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios. Año 1800"
En un principio los servicios sanitarios de la casa fueron muy deficientes. Para la higiene diaria y el lavado de la cara y de las manos se usaban aguamaniles de plata, compuestos de una jarra y de una escudilla, o bien escudillas o lebrillos de cerámica criolla o española. Para las necesidades se usaban bacines o bacinillas y orinales, bien sea de plata o de cerámica. Estas piezas se ubicaban en los dormitorios debajo de las camas y eran recogidas cada mañana por la servidumbre. A mediados del siglo XVIII, fue cuando en los dormitorios de ciertas casas se comenzó a utilizar un mueble especial, llamado "banqueta de descanso" el cual consistía en una caja de madera con tapa y en su interior una tabla con un agujero, forrada de tela, del mismo diámetro del borde superior de un bacín. Esta tabla era removible para poder vaciar el bacín. La banqueta de descanso que aquí vemos es una reconstrucción fiel de un modelo original del siglo XVIII.
El baño de inmersión, con agua calentada previamente en tobos, se efectuaba una vez por semana y no constituía un hábito diario. En las haciendas y estancias, el baño de aseo personal tenía lugar en los ríos y quebradas cercanas. En la "Quinta de Anauco", la bañera de piedra, incorporada en el piso y adaptada al curso natural de la quebrada viene a ser un ejemplo excepcional.

Piezas Exhibidas en la Quinta Anauco

Relieve sobre Puerta de Entrada Exterior. La Santísima Trinidad. Anónimo. Media talla en madera de cedro policromada. 2a. mitad S. XVIII.
Adornos del Portón. Mascarones, llamadores y cantoneras y clavos de bronce. 2a. mitad S. XVIII. Los mascarones fundidos posiblemente según modelo de Juan Pedro López por el fundidor Antonio Toledo.
San Francisco de Asis. Anónimo. Óleo sobre tela. 2a. mitad S. XVIII. Marco antiguo original. Cedro tallado, dorado y pintado. Con espejos. Proviene de Trujillo.
Par de Mascarones. Anónimo caraqueño. Bronce fundido y cincelado. 2a. mitad S. XVIII. Pertenecieron al portón de la Capilla de San Lázaro de Caracas.
Nacimiento. Anónimo de El Tocuyo. Madera tallada y policromada. 2a. mitad S. XVIII.
Copete. De la puerta del oratorio de la casa de Don Juan de la Vega y Bertodano 1783. Carmelitas a LLaguno.
Banco. Madera de cedro. barrotes torneados de madera dura. Siglo XVII. Proviene del Estado Trujillo, Venezuela.
Mesa de Pies Volteados. Madera de cedro calada. Proviene de Guanare. Estado Portuguesa, Venezuela. Fines del siglo XVII.
Banco. Estado Trujillo, Venezuela. Cedro. S. XVIII.
Campana. Bronce fundido y cincelado con una cruz y la inscripción: "SAN JOSEPH - AÑO 1791
Fanal. Cristal con dibujos esmerilados. Fábrica de Val Saint-Lambert, Bélgica Comienzos del siglo XIX.

Muebles de la Quinta Anauco

Silla de Mano. Cedro tallado, policromado. Empapelado del interior, original, francés, de estilo Luis XVI circa. 1780. Las ventanas con arcos conopiales. Puertas pintadas a imitación mármol con cerrojos de hierro. Proviene del estado Aragua.
Par de Canapés. Madera de cedro. Espaldares calados. Patas cabrioladas. Provienen del Convento de Carmelitas de Caracas. 2º mitad del siglo XVIII. Uno de ellos tallado posteriormente hacia 1940.
Mesa. Madera de caoba. Chambranas polilobuladas. Patas cabrioladas. Valencia, Estado Carabobo. Venezuela.
Tres Fanales. Cristal tallado. Fábrica de Val Saint-Lambert, Bélgica. Comienzos del siglo XIX.

Pinturas Exhibidas en la Quinta Anauco

San Jacinto. Anónimo. Procede de Trujillo, Venezuela. Óleo sobre tela. Fines S. XVII. Marco moderno.
Coronación De La Virgen. Secuáz de José Lorenzo de Alvarado. Mérida Venezuela. Óleo sobre tela. Marco original. Fines del S. XVIII.
Políptico para Crucifijo. Anónimo. Boconó de Trujillo. Témpera sobre madera. Fines del siglo XVIII. Con San Francisco Javier, San Nicolás de Tolentino, San Miguel, San José, San Rafael, San Francisco de Borja, San Pablo y San Vicente Ferrer.
San Isidro Labrador. Anónimo. Mérida, secuáz de José Lorenzo de Alvarado. C. 1785. Témpera sobre madera.
San Lorenzo. Firmado por José Lorenzo de Alvarado (1760-1816). Mérida, Venezuela. Óleo sobre tela. Fechado en febrero de 1793. Marco moderno.
Inmaculada Concepción. Por José Lorenzo de Alvarado (1760-a.1816). Óleo sobre tela. Marco original pintado por el mismo artista. Fines del S. XVIII. Mérida Venezuela.
Coronación de La Virgen. Anónimo de Quíbor. c. 1775. Óleo sobre madera. Perteneció a Sor María Simona Yépez.
Nuestra Señora de los Dolores. Anónimo de Río Tocuyo. Fines del siglo XVIII. Óleo y témpera sobre madera.
Dolorosa. Anónimo de Río Tocuyo. Fines del siglo XVIII. Óleo y témpera sobre madera.
Azotes en la Columna. Escuela del Tocuyo. Óleo sobre madera. 2º mitad del siglo XVIII.
La Virgen Imponiendo La Casulla a San Ildefonso. Anónimo venezolano. Óleo sobre tela. Marco original. Fines del siglo XVIII.
Nicho de la Sagrada Familia. San Miguel y San Pedro. Secuaz de José Lorenzo de Alvarado. Mérida, Venezuela. Óleo y témpera sobre madera. Fines del siglo XVIII.
Al visitarla se puede disfrutar del encanto de sus pasillos y jardines, así como de la variedad de exposiciones, conciertos, conferencias, hacer uso del infocentro o simplemente tomarse un café. Será una grata experiencia.
Horarios: Martes a Sábado: 9 a.m. a 11 a.m., 2 p.m. a 4 p.m.
Teléfonos: (582) 551.86.50 - 551.81.90 - 551.42.56
Fax: (582) 551.85.17

 

 

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