Guia Viajes Virtual Venezuela
Estado Barinas

Guía de Viajes del Estado Barinas

Turismo en el Estado Barinas, Atracivos Turísticos del Estado Barinas, División Político Territorial del Estado Barinas

guiaviajesvirtual.com - Venezuela - Estado Barinas - Turismo Arqueológico del Estado Barinas - Sitios Arqueológicos del Estado Barinas

Turismo Arqueológico del Estado Barinas
Sitios Arqueológicos

Colección de objetos arqueológicos de la familia Peña: Ubicada en la Calle 5 con carreras 11 y 12, Socopó. Colección de diferentes fragmentos de piezas arqueológicas elaboradas en arcilla posiblemente en la época prehispánica. Entre los que destacan fragmentos de vasijas globulares, botellas, ollas, así como fragmentos de vasijas multípodas (patas). Cabe destacar que esta colección contiene otro tipo de objetos como restos óseos, un petroglifo, una cuenta de collar tallada en piedra y un mazo. Estos objetos fueron localizados en la Reserva Forestal de Ticoporo.

 

 

Colección de objetos arqueológicos de la familia Machado: Ubicada en el Sector 4 y 5, sector costas de Río Viejo, Socopó. Se trata de una colección de objetos arqueológicos posiblemente de origen prehispánico, entre los cuales se encuentran una vasija de base globular, un caracol de pequeñas dimensiones, un fragmento de una olla, una base y un cuello posiblemente de una botella; dos fragmentos de vasijas pequeñas o cuencos; un fragmento de botella biconvexa, morteros de piedra, fragmentos de dos figulinas femeninas decoradas con modelado e incisos, ambas miden aproximadamente de 10 cm; un fragmento de pata de vasija trípode la cual presenta un orificio de 15 cm de largo, así como también cuentas de collar talladas en piedra. Esta piezas fueron localizados en diferentes sectores como la Reserva Forestal de Ticoporo, las costas de Río Viejo y en el sector vía de Anaro en el municipio Pedraza.
De Ticoporo Fragmentos de Figulinas Femeninas y Mazo: Esta colección está integrada por varios fragmentos de figulinas de arcilla que representan imágenes femeninas, posiblemente de la época prehispánica y un mazo u objeto lítico al parecer utilizado para machacar. En las figulinas se pueden observar el modelado y los incisos que emulan el cuerpo de una mujer. El tamaño promedio de todas estas figulinas es de 10 cm aproximadamente. Una de ellas fue localizada en la Reserva Forestal de Ticoporo, en el río Quiu. Este tipo de objeto está asociado directamente a la fertilidad. El mazo, por su parte, es de forma cilíndrica, hueca y alargada, presenta un color amarillento y una especie de cabeza en su parte superior. Tiene un tamaño aproximado de 20 cm de largo y un diámetro entre 2 cm y 4 cm. Fue hallado a orillas del río Quiu.

Colección de la Fundación Arqueológica de Bum Bum: Ubicada en la Calle principal, frente a la plaza Bolívar de Bum Bum. En la sala de exposiciones arqueológicas se encuentra una muestra permanente de la colección de piezas arqueológicas recolectadas por personas de la comunidad, entre las que destacan tres figulinas, fragmentos de vasijas periforme (patas), afiladores, piedras de moler, hachas, bordes y cuellos de vasijas. El estado conservación de estas piezas es bueno.

Colección de Objetos Arqueológicos de la Familia Aguilar: Ubicada en el Sector el 14, reserva forestal de Ticoporo, Los Cerritos. Colección de diferentes fragmentos de vasijas posiblemente de la época prehispánica. Entre los diversos objetos se encuentran fragmentos de botellas, bordes de ollas y platos. Éstos fueron localizados por Jesús Aguilar a orillas del río Anarito, en el sector Los Cerritos, ubicado en la Reserva Forestal de Ticoporo. La importancia de la colección radica en que forma parte del patrimonio arqueológico del país y es el testimonio de los pueblos originarios que habitaron esta zona.

Colección Arqueológica de la Casa de la Cultura de Socopó: Ubicada en la Calle La King Mill, sector La Batea, al lado del estadio de softball. Esta colección se encuentra compuesta por piezas posiblemente de origen prehispánico entre las que destacan un mazo de piedra de aproximadamente 12 cm de alto por 8 cm de ancho; un fragmento de pata de una vasija trípode con una altura aproximada de 20 cm; fragmentos de vasijas, posiblemente asas con decoración aplicada, con un diámetro aproximado de 8 cm. Asimismo fragmentos de botellas biconvexas, de aproximadamente 10 a 15 cm. Todas estas piezas fueron halladas por Algimiro Zambrano en el sector 12 de la Reserva Forestal de Ticoporo y en las orillas del río Anarito.

Yacimiento Arqueológico de La Acequia: Ubicado en la Carretera nacional troncal 5, a ambos lados del río La Acequia. Cuenta con una decena de petroglifos, los cuales pueden ser ubicados entre 12 y 15 km desde el puente que atraviesa al río y se encuentran clasificados en tres grupos conocidos como La Acequia 1, 2 y 3. En la mayoría de los casos los petroglifos presentan un gran desgaste y se ha perdido el grabado, sin embargo debido a lo ancho y profundo del tallado, todavía se pueden apreciar hermosas formas geométricas, grabados antropomorfos, rostros humanos, trazos serpenteantes, cuadrículas, círculos con cruces y laberintos, cruces de doble trazo y espirales. Cabe destacar la presencia de una gran roca de unos 3 m de largo por 5 m de ancho. Los petroglifos son una muestra de la presencia de pueblos originarios indígenas quienes vivieron en la zona en la época precolombina.

Zona de Petroglifos de Bum Bum: Esta población es muy conocida por los petroglifos que vienen siendo una huella en la historia, por su herencia arqueológica. Por eso, los petroglifos de Bum Bum, representan una de las manifestaciones precolombinas más importantes de esa región. Pertenecen a la época Precolombina y forman un triángulo ancestral lleno de mitos y leyendas. Están ubicados en el piedemonte andino, zona del Parque Nacional Sierra Nevada del estado Barinas. Son un centenar de rocas talladas por los aborígenes que conforman ese patrimonio cultural. También presentan figuras andromorfas.

Piedra Santa Marta: Se encuentra en el Sector fundo Santa Marta, riberas del río Bum Bum. Petroglifo de gran tamaño situado a 1 km de la comunidad de Bum Bum, en las márgenes del río y en los terrenos del fundo Santa Marta. Está catalogado como una de las joyas precolombinas más hermosas de Venezuela. La piedra se encuentra grabada en casi la totalidad de su superficie, donde se pueden observar surcos profundos y pulidos, figuras con grandiosos rostros de doble trazo que en algunos casos se presentan como símbolos solares y figuras de animales. En la roca también se encuentran cazoletas de diferentes tamaños y piezas esféricas, las cuales se cree que fueron usadas por los indígenas para realizar ritos.

Petroglifo de Bum Bum: Se encuentra ubicado en la Vía Campo Solo, fundo Santa Marta. Roca de gran tamaño, situada a 1 km de la piedra de Santa Marta. Se encuentra a ras de suelo y se destacan figuras de dos círculos concéntricos de surco ancho y profundo, con cazoleta central. También presenta un rostro simple y una gran figura esquemática de unos 3 m de ancho, formados por líneas unidas entre sí que rematan en una figura humana.

Piedra El General: Se encuentra en el Sector Las Lajitas, Carretera nacional, vía Los Llanos, troncal 5, al lado de agropecuaria Almorzadero. Es una gran piedra decorada por una gran variedad de petroglifos. En su parte más alta posee un volumen que se parece a una charretera militar. Están grabadas figuras de gran tamaño como un felino de larga cola y cabeza estilizada, varias figuras antropomorfas, una tortuga, aves volando, y una serie de círculos concéntricos, rematando la parte más alta de la roca una especie de muralla, dentro de ésta, una figura solar que sólo puede ser vista desde lo alto. Esta piedra forma parte de una serie de más de 12 rocas que conforman el área de Las Lajitas conocida como una de las de más fácil acceso del arte rupestre del estado Barinas. Se encuentra en buen estado de conservación.

Piedra La Cruz de la Misión: Se encuentra en el Sector Campo Solo, Bum Bum Arriba. Es una roca pequeña que muestra los vestigios de grabados diversos, ubicados a varios metros del río Bum Bum y un pequeño arroyo. Destacan las figuras serpenteantes, geométricas, círculos simples, rostros de personas, entre otros. Esta obra está resguardada por varias cercas que favorecen su conservación y es un lugar de referencia porque tiene una cruz pequeña, que es un emblema de las misiones.

Piedra Los Caciques Vegones: Se encuentra ubicada en el cauce del río Bum Bum, Carretera nacional Troncal número 5, vía San Cristóbal a la margen derecha, parte alta de Bum Bum, finca El Progreso. Posee las siguientes medidas 6,80 cm por 5,60 de diámetro y 7,20 m de alto. En la parte alta se pueden apreciar 50 glifos: de los cuales 25 son rostros de caciques. El más grande mide 62 cm por 35 cm, las demás son de tamaño mediano y pequeño. Los otros 25 glifos representan figuras geomorfas, zoomorfas y fitomorfas. Una de ellas, se presume, es una serpiente rodeando una comunidad o sitio monticular.

Piedra El Alumbre: Se encuentra ubicada en el Sector El Alumbre,Caño Grande Arriba. Es una mole rocosa que muestra una forma oval, posee figuras con forma de cara grabadas laberínticas y finos zurcos, porque la zona se mueve mucho. Está rodeada por abundante vegetación y posee un clima que no es favorable. Sin embargo toda la comunidad junto a diversas organizacionesayudan a su conservación.

Yacimiento Arqueológico, Peña del Santo: En el sector Peña del Santo en el fundo El Palmar se encuentra un conjunto de petroglifos, yacimientos líticos y cerámicos, además de algunas pinturas rupestres. Los petroglifos tienen figuras y formas particulares. Según habitantes del sector, la zona tiene características místico religiosas y existen leyendas sobre indígenas que aparecen custodiándola.

Piedra Loma Panchi: Se encuentra ubicada en el Sector Caño Grande, Vega de los Chuco. Es una piedra de forma ovoide que mide 1,60 m de alto y tiene 1 m de diámetro aproximadamente. Presenta unos grabados que tienen forma de cara ubicados sólo en la parte superior. Una de sus figuras parece un laberinto que simula un sello y que en la superficie muestra la corteza de la roca. Su estructura natural pasa desapercibida, inclusive por los habitantes del pueblo. Aun así se conserva a pocos metros dentro de una casa sencilla.

Piedras pintadas I y II, Acequia Arriba: Son óvalos que miden 2 m y ½ y están ubicadas en el margen derecho del río, a unos 15 km del puente de Acequia, en un lugar conocido como montaña del Tigre, al lado de una escuela, en el sector Caño Grande. Presentan grabados por ambas superficies, así como en sus paredes verticales. Sus grabados muestran figuras geométricas, meandros, laberintos y cruces de doble trazo. También se encuentra otra roca que posee varias figuras cruciformes, de trazo doble y surcos escasamente profundos, cuyas características son parecidas a los descritos anteriormente. Son relacionados con los otros diseños rupestres hallados en la región del Orinoco, Amazonas. Por último existe otra imagen ubicada en la parte más elevada de la roca, en la pared vertical, que da la impresión de algo antropomorfo.

Piedra Peña Viva: Es una mole rocosa que muestra grabados o petroglifos y está ubicada en el sector que fue conocido como Peña Viva, a escasos de 20 m del río el Quebraón. Para llegar a ella se debe caminar por ríos y montañas, así que las personas tardan dos horas aproximadamente. Muestra figuras serpentiformes, circulares, así como círculos concéntricos y otros de dudosa identificación, que dada la ubicación de su masa, presentan una imagen parecida a la de un mapa. Su estructura presenta medidas irregulares y la mayoría de sus grabados se ubican en la parte superior y a uno de sus lados se halla otra piedra grabada, llamada piedra El Quebraón.

Colección de Utensilios Prehispánicos de Piedra: Se encuentran en el en el Museo Histórico San Nicolás de Bari, en la población de Obispos, en la sacristía del templo parroquial, frente a la plaza Bolívar la colección está conformada por objetos utilitarios que datan de mediados del siglo XVI. La integran cinco piezas de piedra, dos rodillos, un objeto plano, mortero y un cincel. Fueron localizadas en el municipio Obispos por Felipe Santano. Para la comunidad es importante porque representa la cultura de los arauak, comunidad indígena que pobló las llanuras de Barinas. En la actualidad la localidad espera que un grupo de arqueólogos le haga el reconocimiento a las piezas.

Petroglifos de Piedra Herrada II o La Molinera: Se encuentran en la vía El Algarrobo, finca La Molinera. Este petroglifo es de singular belleza, conocido también como piedra de La Molinera, está ubicado en la margen derecha del río Curbatí, en la confluencia con el río Curbaticito. Fue registrado por Grupo Kuayú en el año 1981, por J. E. Ruiz Guevara en el año 1983, por Pablo Novoa en el año 1983 por Charles Spencer en el año 1984 y Nelson Montiel en el año 2002. Según Montiel, quien ha publicado sus características formales, esta roca tiene 3,8 m de alto por 7,8 m de ancho aproximadamente, y es de forma ovalada. Está grabada casi en su totalidad, pero la parte superior es la más susceptible de destrucción pues según los lugareños allí se descargan con mucha frecuencia los rayos de tormentas eléctricas. La cara sur se orienta hacia el río Curbatí. Ha sufrido pequeños desprendimientos de grabados en la parte inferior, sin embargo aún se aprecia un rostro en forma rectangular, con unas dimensiones de 45 cm del alto por 27 cm de ancho. También fue grabado una figura serpentiforme con cabeza de círculo y cuenco concéntrico, con dimensiones de 1,40 m de largo; su surco es de 4 cm de ancho por 1,5 cm de profundidad. Adicionalmente existe un rostro ovalado con tocado, de 42 cm de alto por 17 cm de ancho, cuyo surco tiene unos 5 cm de ancho por 1 cm de profundidad, asociada a nueve puntos horadados, conocidos en la bibliografía especializada como "puntos acoplados". Muy próximo también está un rostro ovalado posiblemente antropomorfo, con un detalle que podría ser un tocado con 43 cm de alto por 26 cm de ancho cuyo surco es de 3 cm de ancho por 1 cm. de profundidad. En la sección medial de la roca se presenta una figura alada con dimensiones de 30 cm de ancho por 9 cm de alto cuyo surco es de 4 cm por 1 cm de profundidad y próxima a ésta una figura zoomorfa con cola con 1 m de alto por 44 cm de ancho, cuyo surco es de 4 cm de ancho por 1 cm de profundidad. Llama la atención una figura alada en serie que además parecieran pender de algún soporte, esta figura tiene 70 cm de ancho por 18 cm de alto. En la parte superior se presenta una figura espiral abierta con cola, de 53 cm de largo por 24 cm de ancho, cuyo surco es de 20 cm de ancho por 0,5 de profundidad. También existen círculos concéntricos, con dimensiones de 35 cm de diámetro con un surco de 3 cm de ancho por 0,5 de profundidad y una figura zoomorfa que podría asemejar una lagartija de 66 cm de ancho por cuarenta de alto, con un surco de 3 cm de ancho por 1 cm de profundidad. Es una importante pieza arqueológica que data de la época de los antepasados indígenas. Mide aproximadamente 30 m y está decorada con más de cuarenta y cinco figuras hechas por indígenas. Anteriormente se encontraba en el río Curbatí. El propietario de las tierras donde está ubicada la piedra herrada se siente orgulloso de preservar esta pieza de gran valor histórico y cultural.

Sitio Monticular Las Monjas: Se encuentran en la Carretera vieja El Tesoro, Las Monjas, cercana a la escuela Básica Caño Seco. Caracterizado por la presencia de tres montículos de diferentes dimensiones entre si, ocupan un área aproximada de 200 m de diámetro. El más pequeño de estos mide aproximadamente 2 m de altura, con una base de 10 a 12 m de expansión. El que le sigue en altura, tiene como 4 m de altura por 18 m de base y el más grande de esto, es utilizado para la siembra de maíz, tiene aproximadamente 8 m de alto por 30 m de base. Este último esta protegido por árboles frondosos que crecen en su alrededor. Este conjunto se puede apreciar desde la carretera engranzonada. La familia Molina, custodia de este sitio, se siente orgullosa de su existencia al punto de que hicieron una manguita para accederle a estos. Hasta la presente fecha no se han realizado investigaciones sistemáticas y especializadas en el lugar.

Montículo Habitacional Mijaguas: Se encuentra en la entrada por la finca La Ponderosa, margen izquierda del río Ticoporo, finca El Desvelo. El Centro de Arqueología Kuayú del estado Barinas reportó el lugar a finales de los años noventa y lo describe como un área monticular, con evidencias de material cerámico indígena y restos de una calzada, la cual tiene aproximadamente 7 km, que lo conecta con Mata de León donde se encuentra otro conjunto de construcciones artificiales en tierra. Cabe destacar que parte de esta calzada ha sido asfaltada pues sigue siendo una vía de tránsito en la región, y el resto tiene un revestimiento de granzón. De la colección del sitio destacan algunas piezas de extraordinaria belleza y rareza dentro del registro arqueológico venezolano. Una de éstas es la vasija de dos cuerpos biconvexos, o carenados, es decir con ángulos salientes en la panza, elaborada a partir de una arcilla gris, engobe de color crema y naranja y pintura con algunos motivos imperceptibles a causa de la erosión a la que fue sometida por años. Fue encontrada en la finca El Desvelo; se cree que perteneció a una tradición artesanal que data aproximadamente entre 400 años antes de Cristo y 300 años después de Cristo. La otra pieza es una figurina a la cual le faltan las extremidades inferiores después de su cocción, decorada con pintura marrón para simular accesorios corporales y cierto tipo de maquillaje que pudo haber sido usado por sus antiguos pobladores; la arcilla es gris y tiene un engobe de colores gris y crema. Se supone que esta pieza también fue construida entre 600 antes de Cristo a 250 años después de Cristo. Las perforaciones en la cabeza, orejas y manos hace suponer que la misma tuvo pendientes alados. Asociadas a esta figurina, también fueron halladas bocas de las vasijas que el artesano elaboró de manera impactante, a juzgar por su elaborado ensamblaje al cuello o panza de las vasijas en donde eran adosadas, se les aplicaban apéndices y motivos decorados en formas simétricas y lineales. Un cilindro decorado fue trabajado para sonajero, sin embargo su forma hace suponer que se trata de la base de una vasija y por tanto es su pedestal; la decoración pintada en la parte central de lo que fue la vasija adosada, simula un tejido logrado con líneas entrecruzadas. Con excepción de los colores antes descritos, en este sonajero fue dibujado con una pintura negra sobre una arcilla gris clara. El tratamiento de las vasijas no sólo consistía en lograr bocas elaboradas, sino también sus bases y su decoración. Muchos piensan que estas piezas tienen estilo futurista y moderno, considerado a partir del perfil de las formas de las vasijas, de ensamblaje complejo pero de líneas sencillas y elegantes. Cabe destacar que este estilo de hacer las formas de las vasijas y su decoración fue una moda que se expandió por la región, cuyos principales promotores estuvieron asentados en el sitio conocido como Caño del Oso y conocido en la literatura especializada como la serie o fase Osoide. La comunidad de este municipio y del estado Barinas se sienten orgullosos portadores de este legado histórico, a pesar de todo lo anterior, se desconoce la custodia actual de la colección arqueológica del lugar.

Sitio de la Casa de Páez, San Rafael de Canaguá: Se encuentra entre el río Tocoporo y el Caño Madre Vieja, en las inmediaciones del Hato La Calzada de Páez. El lugar fue reportado por José María Cruxent en el año 1947, posteriormente por Garson en el año 1980 y Charles Spencer a principios de los años ochenta. Si en algo coincidieron las investigaciones, fue en que las evidencias recolectadas apuntaban a la presencia de un patrón de asentamiento jerarquizado de por los menos dos niveles, según los tamaños de los sitios y la distribución de los mismos. Hoy día existe bibliografía especializada sobre diversos enfoques de los procesos históricos ocurridos en esta región hace por lo menos 650 a 1200 años después de Cristo. Las evidencias de este sitio y de sus áreas inmediatas constan de una calzada y montículos habitacionales. A escasos metros de la calzada, Cruxent advirtió durante su visita la existencia de los huecos que hicieron los indígenas para construir la calzada. En aquel momento rescató fragmentos cerámicos en la superficie, similares a los encontrados en Caño del Oso. Cabe destacar que la casa original del Hato La Calzada tenía 8.000 ha. La tradición oral señala que allí habitó temporalmente el general José Antonio Páez, de quien se conserva aún algunos objetos que uso en su estadía, de donde proviene el nombre del hato.

Petroglifos de Piedra Herrada I o La Esmeralda: Se encuentra entre el Troncal Nº 5, vía El Quebradón, finca La Esmeralda. Esta piedra ubicada a la margen derecha aguas arriba del caño Mitiao Hondo, es conocida como Piedra Herrada, o Piedra La Esmeralda. Las rocas que se localizan en las riveras inundables del río Curbatí, han sido visitadas desde los años setenta por diferentes investigadores tanto de Venezuela como del extranjero, pues en ellas se hallan grabados sobre su superficie diversidad de motivos. Esta es una de las rocas más importantes por la cantidad de motivos presentes; es una de forma semiovalada con secciones fragmentadas, tiene 3,4 m de alto por 3,9 m de ancho, ambas caras están grabadas. Uno de los motivos más emblemáticos es una figura probablemente antropomorfa que pareciera estar de pie, de la cabeza se desprenden dos líneas curvas salientes que podría simular un plumaje o penacho; tiene 1,2 m de alto por 70 cm de ancho. Los surcos que conforman la silueta fueron trazados con un artefacto lítico de igual o mayor dureza y con una acanaladura promedio de 4 cm de ancho. En la margen derecha de esta imagen fue grabada en bajo relieve una figura zoomorfa que asemeja un ave de 13 cm de alto por 25 cm de ancho. Existen asociados otros motivos, pero la erosión ha ido borrando sus delimitaciones al punto que no se perciben a simple vista, sin embargo, se puede apreciar la presencia de un grabado que simula un cuadrúpedo, puntos u orificios y otras formas aladas. Afortunadamente este petroglifo esta bajo la sombra de un árbol muy frondoso. La comunidad le guarda respeto y siente orgullo de su existencia pues es un nexo directo con nuestros antepasados indígenas. Charles Spencer, investigador del Departamento de Antropología de la Universidad de Connecticut, trabajó mucho tiempo en la región, realizó pozos de sondeo en los posibles sitios habitacionales asociados a estos para obtener muestras para su fechamiento por la técnica de termoluminiscencia lo cual dió como resultado una fecha de 1000 años después de Cristo.

Petroglifo El Mantenido: Se encuentra en la margen derecha del río Curbatí, El Quebradón. Este petroglifo fue reportado por Nelson Montiel en el año 2002 y está localizado en la margen derecha el lecho del río Curbatí. La roca grabada no había sido registrada hasta esta fecha, sólo había una foto de José Ignacio Vielma la cual se usó para su localización. Según Montiel, éste tiene 1,4 m de alto por 4,1 m de ancho. Posee una sola cara con grabados y está orientada hacia la corriente del río Curbatí. A su lado hay un rectángulo que contiene otros grabados internos, de forma indefinida, de 38 cm de ancho por 46 cm de alto. El surco es de 3 cm de ancho por 0,5 cm de profundidad. Es posible que el contacto directo con las aguas del río, lo hayan deteriorado al punto de que ya es casi borroso. Muy cerca fue grabada una escena de figuras aladas con una dimensión promedio de 47 cm de alto por cuarenta de ancho. En el nivel más bajo, que permanece casi siempre sumergido, presenta una figura geométrica con dimensiones 22 cm de ancho por 15 cm de alto con un surco de 3 cm de ancho por uno de profundidad. Una máscara con unas dimensiones de 26 cm de ancho por 21 cm de alto, cuyo surco es de 3 cm de ancho por uno de profundidad. La técnica utilizada fue la percusión y la abrasión.

Sitio Monticular Mi Destino: Se encuentra en la Vía Boca de Anaro, fundo Mi Destino. El sitio fue visitado por primera vez por Charles Spencer, Elsa Redmond y Rafael Gassón en el año 1988, pero fue intervenido sistemáticamente por Gassón en el año 1996, y luego por Johan Rodríguez en el 2000 con publicaciones en años posteriores. Éste es similar al sitio Lomitas Florideñas; tiene un conjunto de montículos interconectados, el principal es de 12 m de altura y no tiene una calzada circundante, sin embargo el conjunto se emplaza sobre una gran extensión que se interconecta mediante una calzada con Lomitas Florideñas y otros sitios de la región. Durante estas investigaciones se pudo percibir en áreas muy cercanas a los montículos y a pocos centímetros de profundidad, fragmentos cerámicos de posible elaboración indígena y restos óseos humanos que aún no han sido sometidos a análisis especializados. Sin embargo un estudio estratigráfico del contexto puso en evidencia una serie de enterramientos humanos, con características similares también a los encontrados en Lomitas Florideñas y un porcentaje alto de infantes con respecto a la muestra seleccionada. En la zona se han encontrado piezas de vasijas trípodes, figurinas antropomorfas y zoomorfas. Rafael Gasson, junto a su equipo de especialistas, ofrecieron un conjunto de recomendaciones para el cuidado y conservación preventiva del lugar y sus contextos ambientales. Debido a su valor histórico este yacimiento es valorado no sólo por los propietarios del fundo, sino por la comunidad en general. Por ahora estos hallazgos los guarda celosamente el señor Remigio Rodríguez, pues está consciente de que los mismos son testimonios de la presencia de los indígenas en esta región y de la importancia histórica y cultural que revisten. Con una altura de 18 m a este montículo le llaman el cerro, por ser uno de los sitios más altos de la comunidad. En el año 2000, el Instituto de Investigaciones Científicas, IVIC y la Fundación Bigott realizaron una serie de investigaciones en el municipio y encontraron en este lugar restos paleontológicos, como vasijas de engobe de naranja. Se presume que los montículos eran un lugar de llegada de los viajeros. Curiosamente estos funcionan como guía, ya que si se sigue la trayectoria entre uno y otro, se llega a San Isidro de Concha. Hoy en día la comunidad valora este lugar porque se presume que en él aún se encuentran restos de los antepasados indígenas.

Petroglifo de Tampaquito: Se encuentra en la Quebrada de La Puerta y a la margen derecha del río Curbatí. Fue registrado por Pablo Novoa en 1985. Tiene unas dimensiones de 1,59 m de alto por 2 m de alto. Contiene como figura principal un espiral con anexo de 30 cm de diámetro; el surco tiene 1 cm de ancho y es poco profundo. Asociado a éste hay una figura zoomorfa que asemeja una especie de quelonio de 26 cm de alto por 12 cm de ancho y algunas figuras antropomorfas muy erosionadas. Éste se puede apreciar en la época seca.

Campos Elevados de Origen Prehispánico: Municipio Pedraza. Por más de veinte años esta zona ha sido sometida a investigaciones científicas con excelentes resultados, entre los especialistas más destacados podemos nombrar a José María Cruxent, Alberta Zucchi, Elsa Redmon, Charles Spencer, Rafael Gasson. Los estudios realizados coinciden en que los campos elevados son construcciones artificiales de tierra hechos por las comunidades indígenas hace por lo menos 2000 años antes del presente. Los montículos se edificaban como unidades habitacionales y/o sagrados las cuales formaban parte de un complejo más amplio en donde también se construían caminos, sistemas de drenajes, entre otros. Todas estas construcciones varían de tamaño y extensión, muchos de los cuales han sido investigados, excavados por aficionados y buscadores de tesoros, y otros tantos han sido destruidos en ignorancia de su importancia histórica. Las interpretaciones en torno a su significado también varían, al punto de considerar que se trata de asentamientos diferenciales de sociedades jerarquizadas u organizadas en torno a un liderazgo central. En el municipio Pedraza existen estas manifestaciones culturales, motivo de orgullo de sus pobladores, y por ello muchos de ellos aún se preservan de la destrucción. Probablemente quedan otros tantos por descubrir, pero existe un gran número conocidos y visitados por especialistas, y aficionados. Entre los menos nombrados y frecuentados tenemos un área monticular con algunos restos de dos calzadas de Buenos Aires, en el río Canaguá, investigado por Charles Spencer en los años ochenta del siglo XX, quien localizó cerámica indígena dispersa en un área de 8 ha; y Potrero Upianero, ubicado en el Caño Colorado, también Spencer y sus colaboradores encontraron fragmentos de cerámica decorada con pintura policroma.

Petroglifo La Piedra de los Platos: Se encuentra en Fundo Las Palmas, en el nacimiento del Caño de Los Burros, El Algarrobo. La Piedra de los Platos está localizada en el fundo Las Palmas, justo donde nace un caño estacional denominado Caño de Los Burros, frente al caserío El Algarrobo. La roca mide 4,2 m de alto por 2,7 m de ancho y sobre su superficie fueron grabados siete círculos concéntricos de 30 cm de diámetro, cuyos surcos miden 2 cm de ancho por 5 mm de profundidad.

Gavan, Montículos, Calzadas y Sitios Habitacionales: Se encuentra en el Sector El Toro, margen derecha del río Canaguá, vía Salomé La Tigra. El doctor Charles Spencer ha sido uno de los investigadores que ha visitado este sitio; junto a Elsa Redmond y un equipo de colaboradores venezolanos, entre ellos el doctor Rafael Gassón, hicieron levantamientos topográficos, recolección superficial y estratigráfica de manera controlada, a partir de lo cual se encontraron gran cantidad de artefactos de piedra, cerámica prehispánica, entre otros objetos. Las muestras colectadas para ser catalogados, indican que el sitio fue ocupado al menos desde el año 370 después de Cristo hasta por lo menos 1100 después de Cristo. Según Spencer, el lugar es un centro poblado de 30 hectáreas con cuatro centros poblados más asociados entre sí, dispersos en un área de 45 ha. Se dice que estos pueblos tenían un centro ceremonial en común, edificados en forma monticular, bordeados por una calzada de grandes dimensiones y de forma ovalada con un sector destruido por un meandro del río Canaguá. Esta calzada se eleva hasta un metro sobre el nivel de la sabana y su ancho es de 8 y hasta 20 m en algunos lugares. Tuvo una plaza central de 500 m de longitud y dos montículos que tienen al menos unos 10 m de altura, estructuras elongadas y casi 130 estructuras de menos de un metro de altura las cuales parecen haber sido viviendas distribuidas a cada lado del eje central. En las afueras de este eje también fueron encontrados basureros asociados a pisos de habitación, probablemente de viviendas más sencillas. Spencer y su equipo propuso la posibilidad de una diferenciación social, de status entre los habitantes de este gran centro poblado Lomitas Florideñas

Lomitas Florideñas, San Isidro de Concha: Se encuentra en el Fundo Lomitas Florideñas, al sureste de Ciudad Bolivia, carretera vía Puerto Boca de Anaro, entrando por el fundo La Ponderosa. El lugar ha sido visitado por diferentes investigadores en los años ochenta, noventa y en el nuevo siglo reportado previamente por Spencer, en colaboración con Redmond y Gasson, en el año 1987. Johan Rodríguez (2002) realizó estudios zooarquelógicos, Rona Villalba (2003) efectuó estudios a partir de la cerámica y Juan Carlos Rey (2002) para determinar y estudiar la posibilidad de existencia de patrones de asentamiento. El sitio se caracteriza por presentar montículos y calzadas construidas por los indígenas en el período prehispánico. El montículo más alto es de 17 m de altura, con un diámetro de 90 m y está rodeado por una calzada de 1,50 m de altura por 2 m de ancho, formando un círculo de aproximadamente 600 m de diámetro. Según las interpretaciones hechas, el sitio fue un asentamiento que respondía a un alto nivel de jerarquización social con respecto a otros de la región. Pertenece a un sistema de aldeas conectadas por las calzadas propias de este tipo de ambiente de zonas inundadizas, cuyos habitantes aprovecharon los recursos de los ríos y fuentes de aguas estacionales, tales como lagunas y caños intermitentes. Se encontraron sitios de habitación, ceremoniales, funerarios y de producción agrícola. La cerámica se caracteriza por presentar rasgos estilísticos presentes en Caño del Oso, en donde las botellas de cuello alto, vasijas de doble cuerpo con perfiles carenados, platos de pedestal, coladores y figurinas, los cuales en su gran mayoría fueron pintados con marrones, rojos, naranjas sobre superficie blanca con motivos geométricos. Destaca de la colección obtenida entre los años 2000 y 2003, una pata de vasija sin pintura a la cual se le modeló una especie de iguana. Cabe señalar que sobre el montículo fueron hallados pocos o escasos restos arqueológicos, sin embargo en la base y muy cerca del mismo las investigaciones hechas pusieron al descubierto enterramientos humanos con ofrendas funerarias, tales como vasijas, pendientes líticos y restos de fauna, entre los enterramientos; fue hallado el de un infante de sexo indeterminado, con un pendiente de serpentina en el área del cuello. Los agricultores de la zona protegen el sitio del paso de las vacas, personas y vehículos, gracias a lo cual aún se preserva. El señor Víctor Crespo contaba que en este lugar yacen los restos del cacique Yurako, quien según la tradición oral era el cacique de la región y fue hallado cuando estaban construyendo un pozo séptico. Su osamenta tenía pendientes en la región del cuello, las muñecas y tobillos; en vista del hallazgo y en respeto a la tradición oral sus restos fueron enterrados nuevamente en el lugar. Tiempo después, se efectuó un ceremonial religioso por unos santeros provenientes de Carabobo y Cojedes, argumentando ser discípulos espirituales del cacique Yorako, de quien por cierto no sabían acerca de su recién descubrimiento, y argumentaron haber llegado al sitio por recomendaciones del mismo

 

 

Custom Search